dimarts 9 de febrer de 2010

M DE MORTAL



TEXT i DIRECCIÓ: CARLES MALLOL
INTÈRPRETS: LLUÍS VILLANUEVA, ROSA BOLADERAS, MÍRIAM ISCLA, ÀNGELS POCH, DAVID VERT, JOAN NEGRIÉ, JORDI BANACOLOCHA, ÒSCAR CASTELLVÍ i ANNA MOLINER
PRODUCCIÓ: TEATRE NACIONAL DE CATALUNYA
SALA TALLERS (TNC)


Què pensarien si un bon dia la vostra parella us confesa que és immortal? Com es sentirien si endevinen que són immortals? Potser aquest fet els resulti de bon començament un simple paradoxa d'un autor boig, però només és un pretext per exposar-nos problemes més comuns entre mortals.

La nova companyia fixa T-6 engega motors amb aquesta agridolça comèdia de Carles Mallol. Nous autors per una companyia estable d'actors i tota la màquina del Teatre Nacional de Catalunya a la seva disposició.

M de Mortal ens apropa a un món de superherois, si ben és cert, que torna ser això un altre pretext per parlar-nos del món de la parella, dels amics, de l'egoisme, de les esperances, dels somnis. Disfressar-se de papallona i tenir com responsabilitat salvar al món dels perills dels qual es veu amenaçada, ser immortal i no haver de patir per la pròpia vida, no fa que s'hagi de patir per altres problemes que afecten de igual manera a mortals i a immortals.

Lluís Villanueva ens torna a regalar un d'aquestos personatges, Marc, que ens entendreixen, que durant l'hora i mitja alhora que riem de les seves situacions surrealistes, patim la seva situació de pobre mortal. Una meravellosa Míriam Iscla, la superheroïna d'aquest conte, deixa de banda tota la seva vida mortal, per responsabilitzar-se de la salvaguarda del món. Enmig dels dos, Rosa Boladeras, amiga de la parella que ens regala un de les seves millors interpretacions fins ara.

Carles Mallol no tan sols ha construït un gran text, ple d'evocacions a d'altres dramaturgs, tant la seva posada en escena com bona part dels diàlegs ens recorden subtilment a les primeres pel·lícules de Woody Allen. Només caldria desitjar llarga vida per a aquesta nova companyia.

diumenge 7 de febrer de 2010

AMERICAN BUFFALO



TEXT: DAVID MAMET
TRADUCCIÓ: CRISTINA GENEBAT
DIRECCIÓ: JULIO MANRIQUE
INTÈRPRETS: IVAN BENET, POL LÓPEZ i MARC RODRÍGUEZ
PRODUCCIÓ: TEATRE LLIURE
TEATRE LLIURE


David Mamet, un dels referents del teatre contemporani torna a ser protagonista de la cartellera barcelonina. American Buffalo és un comèdia, no a l'estil hil·lirant amb que ens té acostumat el dramaturg nord-americà, sinó amb un humor molt més interior. Ivan Benet, Marc Rodríguez i el fins ara desconegut Pol López signen aquesta meravellosa experiència. Un cop més Julio Manrique pren les rendes de la direcció amb absolut mestratge.

Escenografia a tres bandes, plena d'artilugis de tota mena, uns dels escenaris més plagats de mobiliari. Don Dubrow (Ivan Benet) obre la seva botiga plena d'andròmines velles, objectes per a bojos col·leccionistes, un sofà rovellat i un vell transitor des del que ens arriben els sons de l'època, una mena de finestra a l'exterior d'aquest submon.

Una historia d'antiherois, de continus perdedors que fan de les seves derrotes el seu camp de cultiu de la seva experiència existencial. Una vegada i un altra intenten sortir de la "merda de sempre", però també troben els problemes de sempre.

Ivan Benet és un Don brillant, en cada cop de paraula se'ns mostra perdut i distant. Marc Rodríguez, en un dels seus millors papers fins ara ens presenta un Teach capaç de jugar amb el seu mal geni i convertir-lo a ulls dels espectadors en només un pobre desgraciat. Pol López, que no podia ni somniar en una millor estrena professional, ens dibuixa un Freaks que ens deixa sense paraules des de la primera escena.

Ple absolut a l'Espai Lliure, amb totes les entrades exhaurides des de fa dies. Un cop més es demostra que el bon teatre omple els teatres, sense cap necessistat de caure en retorçades propostes. Ara només ens queda que s'agafin les bones propostes i s'allarguin una miqueta més per a que puguin arribar a més gent. Un mes se'ns fa curt.

divendres 5 de febrer de 2010

Vivo y representado


El teatro de la Abadía celebra su decimoquinto cumpleaños con una fiesta escénica por todo lo alto, una declaración incondicional de amor por el teatro que envuelve una divertida indagación sobre el ser y el estar del hecho escénico, y la dignidad de la profesión teatral.

El arte de la comedia es una destilación de la sabiduría del formidable Eduardo de Filippo, que desde niño conoció sobre las tablas los secretos, las miserias, los deslumbramientos y la urdimbre de ese arte al que dedicó toda su existencia.
El pulso entre Oreste Campese, director de una modesta compañía itinerante y el Excelentísimo De Caro, nuevo gobernador de la región, un tipo paternalista y pagado de sí mismo, da pie a una pirandelliana reflexión sobre el teatro... y sobre la vida. Más que teatro dentro del teatro, De Filippo introduce el teatro dentro de la vida, de manera indistinguible, juego sobre juego -y sobre fuego- en un vivísimo ejercicio de teatralidad que trenza lo vivo y lo representado haciéndolo uno.
Bulle en El arte de la comedia lo mejor del oficio y el genio del autor, que encarnó en su momento a Campese, un humilde ciudadano, sí, pero también un orgulloso miembro de la familia teatral y de una familia dedicada al teatro. Hay aquí esa combinación de lo trágico y lo cómico que define el hacer de De Filippo, la difícil sencillez y la sencilla profundidad, su humorismo costumbrista, su maestría en el dibujo de tipos y caracteres, su preocupación social, su humanidad sin fisuras. Los personajes que desfilan por el despacho del gobernador, sin que este sepa distinguir si son reales o actores representando un papel, son producto de la capacidad de observación del escritor y la capacidad de apropiación de gestos y perfiles del actor.
Carles Alfaro desarrolla brillantemente ese juego entre lo real y lo teatral como magnitudes esenciales, y lo plasma tanto en el ritmo de la función, en la que para los estándares de hoy tal vez se alarguen excesivamente algunas situaciones, como en su propuesta escenográfica, que recrea desde una perspectiva realista la opulencia ajada de un despacho oficial que conoció mejores tiempos y, a la vez, deja ver la ficción de la tramoya, con el añadido de una fantasmagoría suspendida de trajes y efectos del oficio.
A la celebración del aniversario se suman, en papeles de fuste o episódicos, varios componentes de las levas de intérpretes vinculados en algún momento a la casa abacial. El peso de la función lo llevan con brío el estupendo gobernador de Pedro Casablanc, que apenas sale de escena en toda la representación, y el sensible Oreste Campese de Enric Benavent; el desaforado médico que sirve Jesús Barranco y el párroco preconciliar encarnado por Joaquín Hinojosa fueron muy aplaudidos en sus mutis la noche del estreno, lo mismo que, al final de la representación, todo el reparto de esta fiesta.
Fuente: Juan Ignacio García Garzón (www.abc.es)

Carlos Aladro: "La pasión por lo humano está en los textos de Tirso de Molina"

"Lo que me fascina e interesa de un texto como éste es la genialidad de un teólogo metido a autor de teatro en la España del siglo XVII que decide escribir una "comedia". Me parece genial como Tirso de Molina combina sin reparos realidad y ficción y nos coloca en el lugar del cuento moral", señala Carlos Aladro, director de "El condenado por desconfiado", que desde mañana y hasta el 4 de abril se representará en el teatro Pavón, de Madrid.

A Aladro, que combina la dirección de obras clásicas con otras contemporáneas, le interesa poner en marcha una obra como ésta que ha estado ausente del repertorio de la Compañía Nacional de Teatro Clásico, "es uno de los grandes textos del Siglo de Oro, de una gran belleza y que aborda con maestría algunos de los grandes dilemas del ser humano: la lucha entre el bien y el mal, el sentimiento de culpa, la redención. Preguntas que no se agotan y están hay sin resolver. Tirso de Molina demuestra en este texto su pasión por lo humano".

El director de El condenado por desconfiado asegura que esta obra tiene una "idiosincrasia muy española. Este es nuestro verdadero teatro nacional y textos como los de Tirso de Molina no existen en la dramaturgia inglesa, francesa o alemana". Para Aladro en las voces de Tirso de Molina hay "un elogio de la vida, un canto sublime a su fugacidad".

En El condenado por desconfiado, puntualiza el director, "se abordan temas de actualidad y mucho más en el tiempo de desconfianza y temor en el que vivimos. Hay un viaje a la luz, a las tinieblas que nos lleva a Goya, a quien tomamos como referente plástico e histórico, para hacer de Napolés un lugar mítico, un puerto de mar hacia lo infinito".

En la obra Paulo (Jaime Soler), un joven ermitaño, se impone el reto de expiar sus posibles pecados en las montañas y para ello acude a Enrico (Daniel Albadalejo), un aprendiz de demonio. La pieza teatral tendrá una duración de 100 minutos frente a las tres horas que duraban versiones anteriores. La Compañía de Teatro Clásico realizará una gira durante este verano por diferentes festivales y teatros de España.

Más información: http://teatroclasico.mcu.es/

Fuente: Aurora Intxausti (www.elpais.com)

dimarts 2 de febrer de 2010

'Pegados' s'estrena avui a l'Almería Teatre


Pegados arriba a l'Almería Teatre com a proposta de ser un musical diferent. Només cal llegir la sipnosi que ens proposen els seus autors:

"Bueno, supongo que no es necesario que les ponga en situación porque la situación es muy clara, vaya yo diría que clarísima y a un puntito de herir la sensibilidad de una servidora. El diagnóstico está claro: estaban fornicando y se han quedado pegados, un hecho normal pero no por ello común, o al menos entre humanos... Pero lo pasado, pasado está. La putada es que les ha pasado a ustedes, oh vaya, ya ves, qué lástima. Si no hubiesen fornicado no les hubiese ocurrido, es la ley de Murphy. Bueno, no, no es la ley de Murphy, pero ¿y qué? En cuanto llegue el doctor les visitará y les separará. ¿Qué cuando llegarà? Aaah "¡Qui lo sá!" Si llegara ahora mismo terminaría el espectáculo. Así que vayan cantando que esto es un musical y yo no estoy pa hostias. ¿Alguna pregunta?"

La resta l'hi desvetllessin Alícia Serrat, Ferran González, Gemma Martínez i Joan Miquel Pérez, però la història d'aquesta comèdia musical promet al menys ser entretinguda.

dissabte 30 de gener de 2010

REGLA DE TRES



TEXT: JOAN CASAS
DIRECCIÓ: ESTER NADAL i YVETTE VIGATÀ
INTÈRPRETS: MARC GARCÍA COTÉ, BERTA GIRAUT i ELISABETH VALLÉS
COMPANYIA: LES MATEIXES
PRODUCCIÓ: LA TROCA i PROJECTE OBERT DE RECERCA CREATIVA
NAU IVANOW


A l'escola ens van explicar que tota Regla de tres té una incògnita, aquí tenim una amb múltiples variables. Tres són els personatges d'aquesta obra de Joan Casas que ens aniran traslladant el seu amor pel teatre, per trobar una manera de sentir els seus personatges, per saber què els uneix i que els separa.

Tots tres es troben en una arxipèlag, no sempre al mateix temps o si, el temps escènic de vegades ens permet imaginar-nos que tots tres comparteixen espai. Però tot és molt senzill, una història d'actors joves que fan teatre i cinema. En joc el seu paper l'amor, el desig, l'ambició, la por a la solitud i la inacceptable injustícia de la mort.

Marc, Marc García Coté; Berta, Berta Giraut i Elisabet, Elisabet Vallès ens ajudaran a resoldre totes les ics d'aquesta equació. Tots tres deixant la seva empremta personal davant l'escenari, però cal destacar sobre tot la seguretat escènica del Marc García Coté i la destresa a transmetre emocions de Berta Giraut.

Tenim davant una comèdia, amb situacions quotidianes i on la realitat de vegades es confon amb la ficció, i la ficció es pot convertir en realitat. I per resoldre totes les incògnites proposades ho millor es convertir-se en espectador.

El teatro documental de David Hare, plato fuerte en Escena Contemporánea


"La gente joven hoy va más al teatro en Inglaterra. Quizá no sean muchos los que acudan a una representación de La gaviota, pero ese público ha regresado a las salas porque tenemos autores que escriben sobre la sociedad contemporánea". La cita puede resultar provocadora por el ninguneo que supone para el intocable Chéjov, pero en el ánimo de David Hare, uno de los grandes dramaturgos británicos de las últimas tres décadas, sólo está el reivindicar un concepto del oficio que "forme parte del debate sobre el estado de la nación y mantenga un diálogo con los autores vivos", explica Hare en su estudio de Hampstead, barrio del norte de Londres, favorito entre las élites intelectuales acomodadas.

Tan apreciado como controvertido por su irreductible posición izquierdista, este cronista de la sociedad que le ha tocado vivir, y cuya temperatura moral mide en sus obras, agradece el homenaje que a partir de esta semana le rinde el Festival Escena Contemporánea en Madrid. Hare (St. Leonard, Sussex, 1947) avalará la puesta en escena de cuatro de sus piezas con la participación en un coloquio previsto hoy en el Centro de Arte Reina Sofía.

Su nombre es apreciado también entre los cinéfilos como director de largometrajes y su rúbrica en los guiones adaptados de películas como Heridade Louis Malle), El lector o Las horas, ambas de Stephen Daldry.

El versátil sir David encarna ante todo al principal autor de teatro político del Reino Unido. Su producción ha escenificado el desmoronamiento de las instituciones más emblemáticas, desde la sátira sobre la Iglesia anglicana (Racing demon, 1990) o la denuncia sobre el deterioro del sistema legal (Murmuring judges, 1991) hasta la financiación irregular de los partidos, comenzando por el Nuevo Laborismo, al que ha dedicado tres de sus obras.

Rehúye la etiqueta de teatro político ("en el fondo todo el teatro lo es") que, a su entender, ha llevado a algunos críticos a "encarar mi trabajo de una forma estúpida, caracterizándome como un propagandista e impidiendo que mis obras puedan tener vida en sí mismas". Que Hare no encaja bien los peros a su trabajo es uno de los cotilleos recurrentes en el mundillo. Estamos ante una de las vacas sagradas de la escena británica; también ante un autor que ha volcado en el teatro su declarada obsesión por tomar el pulso al mundo de hoy: "Hay tanto sobre lo que escribir en este siglo, y los temas son tan ricos que me siento como Balzac al ejercer el papel de notario de la sociedad".

"Un dramaturgo trata de entender la crisis financiera" es el explícito subtítulo de su última obra, The power of yes, en cartel durante la presente temporada londinense. Pieza de teatro documental (cuyo impulso en Reino Unido debe mucho a Hare) para escribirla leyó decenas de libros y se entrevistó con banqueros, académicos y políticos. La propuesta ha defraudado a quienes ven en ese género un cuestionamiento de la capacidad de ficción del medio, pero el dramaturgo contraataca sin pestañear: "Mi teatro es una mejora de lo que la prensa debería hacer" y, además, "la experiencia de una velada en el teatro (analizando cuestiones de rabiosa actualidad) es mucho más profunda que cualquier periodismo".

Construyó los cimientos de Vía Dolorosa (1998), un monólogo que se interpretará en el marco de Escena Contemporánea, a partir de los testimonios recogidos entre israelíes y palestinos durante su primera visita a Jerusalén y los territorios ocupados. "Quise aportar la visión de un no creyente, pero hace 10 años era más fácil escribir sobre las dos partes del conflicto", dice Hare ante la creciente radicalización de posiciones. Los espectadores españoles tendrán la oportunidad de conocer al Hare más intimista en The secret rapture y Skylight, así como su celebrada La habitación azul,adaptación de la serie de escenas sexuales concebidas por Arthur Schnitzler en Der Reigen.

Asegura que el cine ya apenas le tienta, porque el teatro -sobre todo el National Theater, que considera su casa- le ganó la partida: "Hubo un punto en que pude decidir entre ambos, a raíz del éxito de Herida. Pero entonces preferí escribir sobre la privatización de los ferrocarriles británicos [y sus nefastas consecuencias, en The Permament Way] y acabé diciéndole no a Spielberg".

Fuente: Patricia Tubella (www.elpais.com)