16/8/12

BALANCE TEMPORADA 11/12


Acabamos la temporada gritando #laculturanoesunlujo en todos los idiomas que hablamos/conocemos. Recordando que mis ojos han visto casi un centenar de espectáculos, algunos más si cuento el teatro amateur. Ha sido una gran temporada, o más bien es, porque sin acabar las vacaciones y antes de dar comienzo a la siguiente queda darse una vuelta por Dansalona y por el ciclo de Complicitats en xarxa del Tantaranta.

He visto espectáculos de todo tipo, pero si bien es cierto que lo que más me sigue emocionando y llegando es el teatro contemporáneo. Y en esta temporada se ha dado un paso más, sobretodo en el catalán. Hasta hace bien poco de segunda categoría y ahora en pleno auge de autores y público.

Y de promocionar autoría contemporánea catalana sabe bien la sala que se ha convertido en toda una referencia en Barcelona, la SALAFlyhard, que por segunda temporada consecutiva se alza como la sala de teatro en pequeño formato de referencia, y nunca me cansaré de repetir que nunca he salido decepcionada de uno de sus montajes. De entre las tres mejores obras de la temporada, Litus de Marta Buchaca y última apuesta de la temporada de la sala (las otras dos son Incendis y Cyrano). Y una vez más, después de Nit de ràdio 2.0 y Burundanga han conseguido que una pequeña obra salte a un circuito más amplio, en este caso al Espai Lliure. Seguro que está temporada volverá a serlo y volverá a quedarse sin butacas libres obra tras obra, porque la cultura no se paga ni mucho ni poco, sino se disfruta.

La primera temporada de Lluís Pasqual de vuelta al Teatre Lliure no resultó como se esperaba, algunos montajes de éxito de público como Hedda Gabler (en este caso las críticas no acompañaron) y otros donde crítica y público fueron de la mano como Els Jugadors de Pau Miró, que le ha dado por jugar y escribir y esta próxima temporada veremos obras suyos en unas cuantas salas.

El que sí cumplió con las expectativas e incluso las superó fue la primera temporada de Julio Manrique como director artístico del Teatre Romea. Con el indiscutible éxito de Incendis, que repetirá la próxima temporada. Este año apostó claramente por el teatro contemporáneo y acertó. Esperamos con muchas expectativas, esperemos que no se vean frustradas, la presentación de la nueva temporada el próximo 3 de septiembre.

Y antes de acabar, no se me puede olvidar comentar una de las sorpresas de la cartelera de esta pasada temporada, como fue Imatges Gelades a la Sala Beckett. Con una temporada bastante floja para lo que nos tiene acostumbrados la sala de Gràcia, esta obra quizás destinada a pasar más desapercibida, se convirtió en un pequeño fenómeno que agotó las entradas. Esperemos que alguien se haya acordado de ella entre tantas reposiciones.

La crisis manda y no sólo a la hora de comprar las entradas, por lo que parece la próxima temporada estará plagada de reposiciones. Algunas muy esperadas como Sé de un lugar o Incendis que agotaron localidades en su momento. Parece que eso de que en épocas de crisis mande la creatividad no está muy de moda. Esperemos que entre tanta reposición, podamos ver material nuevo y variado. Lo que es seguro es que seguiré aquí para contároslo. 

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