2/3/13

Mamá se hace revolucionaria

Fuente: Patricia Peiró (elpais.com)

La mentira absorbe tanto a la realidad que lo falso acaba convirtiéndose en verdadero. Este es el argumento deLa madre pasota, una obra del premio Nobel de Literatura Dario Fo, interpretada por Petra Martínez, que se puede ver en el teatro Arenal desde el pasado jueves. La pieza cuenta la historia de una progenitora militante del Partido Comunista de los años setenta que busca proteger a su hijo integrado en movimientos de extrema izquierda. Para ello se mezcla en su mundo, el de la clandestinidad y las manifestaciones, y acaba descubriendo que en realidad es el lugar en el que se siente cómoda. Y termina abandonando a su familia.
El punto de partida de la obra es la huida de la mujer perseguida por la policía y su refugio en una iglesia. A partir de ahí, comienza el monólogo con un cura inexistente al que confiesa el vuelco que acaba de dar su vida. “Ya lo siento, pero no quiero volver con mi familia”, le espeta esta madre de familia al párroco. Martínez cree que a pesar de ambientarse en los setenta, el argumento se podría desarrollar en la actualidad. “Es como si un adulto ahora acompaña a su hijo a la Puerta del Sol a ver el Movimiento 15-M y decide unirse a ellos. Algo que, de hecho, pasó”, reconoce la intérprete.
El texto es “muy Dario Fo”, como reconoce la actriz. Es decir; irreverente, satírico y polémico. “Yo me lo paso muy bien interpretando a esta madre e intento hacer cómplice al público desde el primer momento”, afirma Martínez, quien admite que le encanta hacer monólogos. La actriz antes de nada se aprende el texto palabra por palabra de memoria, luego hace un estudio de cada una de las frases, comprende el significado de las mismas y por último trabaja los gestos. “Lo más importante es la memorización para luego sentirme libre de interpretar y no preocuparme de que se me olvide el papel”, explica.
La obra también es una crítica a las costumbres que no entienden de ideologías. Nada es blanco ni negro. Por ejemplo, el machismo con el que convive una mujer de izquierdas como la protagonista. “Es una de las cosas que le impulsa a escapar de su vida, se da cuenta de que por tradición se comporta de una manera en la que no cree”, detalla Martínez.
La pieza deja de ser un monólogo cuando emerge del público Juan Margallo. La ficción vuelve a mezclarse con la realidad. Ahí es cuando empieza la segunda parte de esta propuesta teatral: Cosas nuestras. El actor propone a Martínez una vuelta de tuerca de la obra que hasta ese momento ha estado interpretando. Margallo sale a escena para intentar emperifollar la pieza: mejorar la puesta en escena, llamar a diferentes festivales de teatro para venderla, cambiar elementos del texto… “Es una especie de repaso al teatro que hemos conocido y el que es ahora”. Él, con más de 52 años de tablas a sus espaldas, y ella, con 46, tratan de mostrar al público la parte trasera de un montaje teatral.
Después de ver durante tanto tiempo cómo sube y baja el telón, a Martínez le queda un buen poso: “El actor de teatro es optimista. Aunque una obra vaya fatal, siempre está seguro de que la siguiente va a triunfar. Somos supervivientes”. Margallo es de la misma opinión: “Con esta obra queremos transmitir que ni con el IVA nos tumban”.
La madre pasota y Cosas nuestras en el teatro Arenal, de jueves a domingo.

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