2/4/13

La nieta de Chaplin vuelve a España con 'Murmurs', una nueva sorpresa poética



Fuente: EFE vía abc.es
Bailarina, ilusionista y acróbata, Aurélia Thierrée fascina a públicos de todo el mundo desde hace años con su "Oratorio", creado a medias con su madre, Victoria Chaplin. La segunda incursión de ambas en su onírica y surrealista forma de entender el teatro es "Murmurs", que se estrena ahora en Madrid.
"Murmurs des murs", explica la nieta de Charles Chaplin a Efe, nace de la pregunta de si las paredes tienen memoria, de si guardan "todas las voces que han escuchado" y pueden "intervenir" en la vida de sus habitantes y "visitantes".
Al igual que en "El oratorio de Aurélia", ha sido su madre -una de las cuatro hijas de Charles Chaplin, que tuvo además seis hijos- la que ha dado "estructura, lógica y sentido" al espectáculo que se estrenará el día 4 en Teatros del Canal.
Será la segunda vez desde su estreno absoluto en Francia en 2011, que "Murmurs" se programe en España, y será precisamente en el Festival de Otoño a Primavera, en el que se pudo ver también "El oratorio de Aurélia" (2010), un éxito rotundo de crítica y de público.
Propuesta abierta
Son los espectadores los que construyen la magia de su nueva propuesta, una hora y diez minutos de sorpresas fascinantes en la que la conexión del público con lo que ocurre en escena dota de sentido cada gesto.
"Es una propuesta abierta y si funciona es, esencialmente, porque le llegas a la persona que lo contempla, a quien lo mira, y se lo cree. No es un espectáculo preciso o rígido; crece y se alimenta de la visión del otro", detalla.
Aunque comparte con "El oratorio de Aurélia" su carácter artesanal y de "divertimento", "Murmurs" es "diferente", porque en su interior guarda "regalos para los sentidos" que son en cada función "distintos".
Es un espectáculo, concede, sobre "pasar página, una reflexión sobre la mortalidad y lo efímero" y, "claro está", sobre lo que permanece y es esencial con las paredes como testigos de la vida, que protegen y esconden del mundo.
La escena encaja las piezas de los "murmullos" que habitan los muros en una mezcla de ilusión, manipulación, circo y danza, en la que participan también Jaime Martínez y Magnus Jakobsson.
Una vida sobre el escenario
Thierrée está en los escenarios casi desde que echó el primer paso porque sus padres son los creadores del "Circo Imaginario" y el "Circo Invisible", dos referencias de las artes escénicas.
"Nunca he tenido claro que por ser hija de quien soy y nieta de Chaplin mi destino natural fuera el circo o la actuación pero visceralmente me ha salido así. Son las cosas de la vida y también mi deseo y tampoco se que hubiera sido de mí si mi familia no fuera la que es. Solo se que esto es exactamente lo que quiero hacer", se ríe.
En los últimos años ha trabajado con cineastas como Milos Forman, Coline Serreau y Jacques Baratier, en espectáculos de variedades y cabaré en Berlín y con la banda londinense The Tiger Lillies, pero su "devoción" y "oficio", recalca, es estar encima de un escenario "hipnotizando" con sus poéticas propuestas a la audiencia.
A la artista le subyuga "darle la vuelta todo" e imaginar cómo sería lo opuesto a las cosas que ve, cómo es la realidad invisible y cómo la imaginada: "me gustan las curvas del pensamiento y me aburro con las formas simples y planas", bromea de nuevo.

0 comentarios:

Publica un comentari a l'entrada