4/7/13

Los clásicos veranean en Almagro


Fuente: Rosana Torres (elpais.com)
Dos acontecimientos marcan el inicio de la 36 edición del Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro. Los estrenos de La verdad sospechosa, de Ruiz de Alarcón (del 4 al 14 de julio) y la puesta en escena, por primera vez en España, de una obra de Shakespeare (con otros autores) muy desconocida mundialmente, Tomás Moro, una utopía(del 5 al 7 de julio). Ambos espectáculos, el primero de la Compañía Nacional de Teatro Clásico con puesta en escena de su directora, Helena Pimenta, y el segundo, una coproducción con la Universidad Internacional de la Rioja, dirigida por Tamzin Towsend, cuentan con adaptación de Ignacio García May, conocido dramaturgo español que ha realizado un brillante trabajo con estas versiones.
En ellas deja claro, por un lado, con La verdad sospechosa, que los autores del Siglo de Oro no son nada esquemáticos y tienen alma y emoción, y por otro, con la de Tomás Moro, que una obra especialmente densa y larga y escrita a 10 manos, como es esta, se puede aligerar, unificar su estilo en la medida de lo posible y comprimir la historia y los personajes, que en la versión shakespeariana son 60.
Tras estos dos bombazos escénicos continuará hasta el 28 de julio la marcha de este festival, considerado uno de los más importantes de Europa en su especificidad, ya que toda su programación se enmarca alrededor de la dramaturgia del siglo XVII, incluyendo, además de textos barrocos o isabelinos, aquellos de otros autores más contemporáneos que están centrados en la literatura áurea y sus aledaños. Una muestra que, a pesar de los recortes, que también ha sufrido, ha querido ofrecer una programación rica en títulos y profesionales de la escena, que en esta edición ha apostado de manera especial por un teatro que pueda ser visto en familia, hasta el punto de haber repetido por segunda ocasión el Certamen Barroco Infantil, con seis propuestas escénicas de tres países diferentes.
El germen de La verdad sospechosa está íntimamente ligado con la abrumadora recepción que ha tenido La vida es sueño, anterior montaje de Pimenta con la CNTC: “He tenido que pelear conmigo misma, contra mi vanidad y contra mis propios medios, pero al final he resistido sin aturdirme y sin querer imitarme a mí misma, lo que era fundamental”, dice la directora que ha optado por algo muy distinto y muy poco frecuentado, una deliciosa comedia basada en un enredo amoroso. “Nuestro trabajo no es crear éxitos, nuestro trabajo en el clásico es ser muy respetuosos con la herencia que hemos recibido en esta institución y estoy obligada a seguir abriendo puertas, a seguir arriesgando, para que haya futuro para los demás, nunca quedarnos apalancados y no tener miedo. Nuestro trabajo es llegar al fondo al máximo de codificación de un texto, con todos los recursos que tenemos, con la responsabilidad absoluta de que el teatro es para nosotros sagrado y necesario, como puede ser otro lenguaje artístico, que tiene que contribuir a crear pensamiento crítico y ciudadanía”.
Lo cierto es que tienen claro que todos están empujando, incluido el protagonista de la función, Don García, un mentiroso compulsivo de desbordante imaginación, interpretado por Rafa Castejón, conocido actor que se enfrenta a uno de los papeles más importantes de su trayectoria profesional: “Yo me considero un currante de esto, mi carrera es ir con el pico y la pala a hacer una labor de zapa, esta gran oportunidad me la tomo, no como una inflexión, si no con el espíritu de ir a trabajar y hacerlo lo mejor posible”, señala Castejón del que Pimenta asegura que le tiene fascinada sus muchos registros: “Desde la forma más amarga, más verdadera, más farsante, juguetona y cómica. Y encima esa voz para poder cantar”.
Pimenta y Castejón confiesan tener ambos en la memoria, y recordarlo como homenaje, el trabajo de Carlos Hipólito en el montaje que la desaparecida directora Pilar Miró hizo de esta obra, en la que José María Pou abordaba el papel que en esta ocasión ha recaído en Joaquín Notario. Comparte reparto con Marta Poveda, Nuria Gallardo, Fernando Sansegundo, Juan Meseguer y Pepa Pedroche, entre otros actores, casi todos del elenco de La vida es sueño protagonizada por Blanca Portillo.
El estreno de Tomás Moro, una utopía, tiene tintes de gran acontecimiento teatral, a priori de cómo sea el producto que hayan conseguido García May y Tamsin Townsend. Un repaso no tanto a la obra, sino a la vida de este pensador, teólogo, político y humanista, que escribió Shakespeare con otros autores isabelinos (Anthony Munday, Herny Chettle, Thomas Dekker y Tomas Heywood) y que no se descubrió hasta 1844.
En cuanto al texto, Ignacio Amestoy, director de Unir Teatro (que ha coproducido el montaje con el festival) y también reconocido dramaturgo español de la generación de la Transición, afirma que contiene fragmentos de Shakespeare que igualan o superan a lo mejor de su teatro: “Unos centenares de versos que dan idea no solo de la magnitud sabida de su grandeza literaria, sino también de su recio compromiso moral”. En ese sentido García May comenta que Moro es un hombre dispuesto a morir por sus ideas: “Hay que ver este montaje porque es la historia de un ser humano que se atreve a decir ‘no’ cuando todos los demás, por pereza o cobardía, dicen sí. Y en la España de los sobres y las corinas estamos necesitando ejemplos de valor y de honestidad”, apunta.
Tomás Moro se cruza en esta pieza con personajes históricos como Erasmo de Rotterdam, el Obispo de Rochester, John Fisher y otros que serán interpretados por Richard Collins-Moore, Lola Velacoracho, Manu Hernández y César Sánchez, entre otros.
Quizá Shakespeare siempre se sintiera en deuda con Moro, al cual admiraba, entre otras cosas porque para escribir Ricardo III, su primera tragedia, se basó literalmente en una obra escrita por Tomás Moro sobre la historia de este rey con anhelo de poder.
Con Tomás Moro, una utopía, la Fundación de la Universidad Internacional de La Rioja debuta como empresa teatral, después de haber patrocinado este año la gira de Enrique VIII, también de Shakespeare, que la compañía Rakatá estrenó en el Nuevo Globe de Londres. Con estas dos obras del mayor dramaturgo británico, Unir Teatro busca establecer un puente en su discurso teatral y arrojar luz sobre un momento histórico de Inglaterra, importante para todo Occidente.
“He leído el texto en inglés original, ahora porque a pesar de que de niños en mi país nos obligan a leer todo Shakespeare y no lo conocía. Se nota que hay varias manos, y lo cierto es que es interesantísimo, buenísimo y larguísimo, de ahí el complicado gran reto de García May, que ha sabido recoger ese momento grandioso de Londres, absolutamente aislada”.

Premio a La Schaubühne de Berlín

Poco antes del primer estreno de la muestra se entrega a La Schaubühne de Berlín, el XIII Premio Corral de Comedias que ha recaído este año en esta prestigiada institución teatral europea, fundada en 1962 y que alcanzó un primer momento culminante bajo la dirección de Peter Stein. A comienzos de los años setenta, entró en escena con un grupo de colaboradores y actores imbuidos del espíritu revolucionario del 68 y dispuestos a darle la vuelta a la práctica teatral de la época. Lo cierto es que en las décadas posteriores la Schaubühne reafirmó su posición como una de las principales casas teatrales para directores escénicos y dramaturgos como Luc Bondy, Klaus Michael Grüber, Robert Wilson, Andrea Breth, Peter Handke y Botho Straus, bajo la dirección de Thomas Ostermeier, Jens Hillje, Sasha Waltz y Jochen Sandig.

Un festival lleno de propuestas

Tras estos dos estrenos habrá un total de 98 representaciones a cargo de 44 compañías, de las cuales 17 serán estrenos absolutos y nueve nacionales. Shakespeare, Tirso de Molina, Lope de Vega, Calderón, Quevedo, Goldoni, Moreto, María de Zayas, Góngora, junto con otros autores, además de destacadas exposiciones del Museo Nacional de Teatro Clásico de Almagro: Arquitectura de los sueños: colección de maquetas y teatrines del museo nacional del teatroUna vuelta al mundo de la linterna mágicaEl Cinefluo: navegación simulada de Giorgio Busato; Ángel Fernández Montesinos y el teatro de juventudes, Los Títeres y Los abrazos de la farándula (Fotografías José Carlos Nievas).
También se le concederá un premio a José María Pou, se celebrarán talleres (uno con dirección de José Sanchis Sinisterra), conciertos, las tradicionales Jornadas de Teatro clásico de Almagro, este año dedicadas a la última etapa de Lope de Vega, y las I Jornadas de Críticos, en las que participarán profesionales de diferentes países, completan la programación de esta edición que se puede consultar enwww.festivaldealmagro.com

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