20/9/13

'Nada tras las puerta', las emociones de una realidad aterradora


Fuente: Julio Bravo (abc.es)
Los trabajos de Hernán Zin, un escritor y reportero de guerra argentino radicado en Madrid, son el punto de partida de «Nada tras la puerta», un montaje de Mikel Gómez de Segura que hoy abre la temporada del Centro Dramático Nacional. El director lleva más de dos años trabajando en el proyecto. El cuerpo de la mujer como campo de batalla y la violación como arma de guerra, dentro del contexto de enfrentamiento entre Norte y Sur, fue el hilo argumental que planteó Gómez de Segura a cinco autores: Juan Cavestany, José Manuel Mora, Borja Ortiz de Gondra, Yolanda Pallín y Laila Ripoll. Sus intérpretes son Josean Bengoetxea, Ángela Cremonte, Sandra Ferrús, Carolina Lapausa, Marta Larralde, Lidia Navarro y Alfonso Torregrosa.
El texto de Juan Cavestany es, según cuenta Gómez de Segura, el texto matriz. «Crea una situación y a partir de ahí entroncamos las demás historias». Aunque se habla de Norte y Sur, en la puesta en escena no hay lugares ni fechas concretas, no se identifican. «Puede pasar aquí», dice el director. El texto de Cavestany, cuenta el autor, está protagonizado por «los que estamos en el Norte». Sucede durante un partido de fútbol en el que juega una joven estrella, procedente de un lugar marginal de uno de los países del Sur. A partir de aquí, se entrelazan las otras cuatro historias. Borja Ortiz de Gondra cuenta la historia de una mujer violada a la que su madre le reclama que la vengue matando a su padre. El texto de José Manuel Mora aborda la cuestión del turismo sexual. Yolanda Pallín habla de la adopción y compraventa de niños, y la historia de Laila Ripoll habla de una niña de doce años obligada a casarse con un hombre mucho mayor que ella.
Tanto el director como los autores inciden en que este montaje está dominado por la emoción. «Los personajes –dice Gómez de Segura dejan su estela emocional y las historias se entrelazan así. La emoción está tratada como personaje». El trabajo de los actores y su implicación han sido, dice, fundamentales para la función.