16/11/13

MASTER CLASS. MARIA CALLAS


TEXTO: TERRENCE McNALLY
VERSIÓN: FERNANDO MASLLORENS y FEDERICO GONZÁLEZ DEL PINO
DIRECCIÓN: AGUSTÍN ALEZZO
INTÉRPRETES: NORMA ALEANDRO, CAROLINA GÓMEZ, MARCELO GÓMEZ, LUCÍA SILA, SANTIAGO ROSSO y HUGO ARGÜELLO
DURACIÓN: 110min (con entreacto)
PRODUCCIÓN: MAIPO ARTE JOVEN INTERNACIONAL S.L.
TEATRE BORRÀS

Hay ocasiones que solo se te presentan una vez en la vida, y esta es una. Llevaba años queriendo ver a una de las grandes actrices teatrales en escena. Puesto que se prodiga poco fuera de su patria natal, Argentina, pensé que nunca se produciría el momento. El viernes se cumplió el sueño. En Master Class, estrenada en 1994 y reestrenada en 2012 en el Teatro Maipo de Buenos Aires, Aleandro interpreta los últimos años de Maria Callas, ya retirada y contratada por la Julliard School de Nova York para dar unas clases magistrales.

El público ha llenado esta noche platea y anfiteatro del Teatro Borràs, expectante, pero a la vez sorprendido porque las luces no se apagan del todo y la salida de la actriz ya se ha consumado. Somos público pero formamos parte de la obra, se nos recuerda que esto es una master class y durante buena parte de la obra la famosa cuarta pared desaparece y se suceden la interpelaciones al público.

La obra, que tiene un inicio maravilloso donde las risas estallan y Aleandro es capaz  algo de lo que pocas actrices consiguen, meterse al público en el bolsillo desde su primera aparición. Dicho sea de paso, un público más próximo al Liceo que a un teatro convencional, sin contar la mitad de la comunidad argentina que conforma el resto de la platea. Pero da igual porque lo más importante sucede encima del escenario.

Brillante, hipnótica, soberbia, magistral en sus momentos cómicos y en aquellos que no es la risa sino la pura emoción la que desprenden sus palabras, sus gestos. Dos horas de una clase de interpretación superlativa, donde una vez se apagan las luces estallan los aplausos y los bravos. Toda la platea de pie, porque ella se lo merece. Una noche irrepetible y un sueño cumplido. Gracias.