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30/6/13

ATRACO, PALIZA Y MUERTE EN AGBANÄSPACH


DRAMATURGIA y DIRECCIÓN: NAO ALBET y MARCEL BORRÀS
INTÉRPRETES: NAO ALBET, MARCEL BORRÀS, GIL BREBELÉS, ÒSCAR CASTELLVÍ, LAIA COSTA, ALINA FURMAN, ORIOL GENÍS, FRANCESCA PIÑÓN i DAVID VERT
DURADA: 1h 40min
PRODUCCIÓN: TEATRE NACIONAL DE CATALUNYA
SALA PETINA (TNC)

He tardado demasiado en ir, y he ido con todos los spoilers del mundo, sin ver la obra me la sabía de memoria, craso error para aquellos que no saben mantener su boca cerrada y nos fastidian la película. Con todas las opiniones escuchadas y los ojos bien preparados para esta gamberrada sin medida entramos en el último T6.

Sin esperar un teatro convencional, que nunca han practicado Nao Albet y Marcel Borràs si me esperaba una obra más elaborada de lo que me encontré. Salvo los últimos 15 minutos, la dramaturgia y su dirección dramática hacen aguas. Es obvio que estamos delante de una generación que ha crecido delante de una y mil pantallas y que ya todo esta inventado y a la hora de reinventar uno se puede quedar con pedazos de otras cosas y que al querer unirlos falte coherencia.

Hay momentos de toda índole, quizás porque tenga demasiado fresca la serie británica Utopia, hubo momentos en que el juego de rol se parecía aquel. El mítico Funny Games de Haneke también hacía su aparición, aunque lejos de tener un poder visual como él. Hay instantes en los que puede parecer divertido y otros el sopor de no entender nada y entenderlo todo hace presencia y uno se revuelve en el asiento pidiendo la hora.

Interesantes ciertos momentos en los que sólo aparece en escena Nao y Marcel. Aunque el interés asciende cuando aparece por primera vez el personaje de Laia Costa, aunque quizás se ha estirado demasiado la historia para que tuviera la duración pedida y hay momentos en que ni Laia puede salvar.

Claro interés de la dramaturgia por tender hacia una puesta en escena y una narrativa muy parecida a la alemana contemporánea. Pero ¿es ser moderno, hipster y muy cool poner cuatro lucecitas en la escenografía e introducir un personaje hablando en alemán? 

Nao Albet y Marcel Borràs han demostrado en otras ocasiones que su estilo de contar historias es interesante y toda una luz entre otras dramaturgias catalanas contemporáneas. Esta vez, creo que la diana se les ha hecho muy grande y no han sabido apuntar con precisión para llevarla a un terreno de lo próximo.

Muchos efectos especiales que no encubren una débil dramaturgia donde las pistolas y los tiros vuelven a tener demasiado protagonismo. Esperemos que eso sea algo generación, que en próximos montajes se preocupen de mostrar otras armas, no les vaya a salir el tiro por la cultata, como ha pasado en esta ocasión. Por cierto, Auf Wiedersehen, Belbel!

El Grec arrenca avui amb una gran festa popular a Montjuïc



Font: Sílvia Marimón (ara.cat)
Música, arts escèniques i cinema. És el triplet amb què arrenca avui al vespre el Grec -a partir de les 20.30 h- en una festa que inundarà l'avinguda Maria Cristina. El director del festival, Ramon Simó, confessa que la fórmula de barrejar diferents escenaris i disciplines artístiques s'acosta més al seu ideal d'inauguració. Al capdavant hi haurà una companyia gens convencional que als 70 va portar la festa i la passió per l'art al carrer: Comediants. Celebraran el 40è aniversari amb la projecció del tràiler del documental Amb el sol a la maleta i l'acció en directe Vol de la Terra: es podrà tornar a escoltar la música de la cloenda dels Jocs Olímpics de Barcelona i un gran globus terraqüi, amb una trapezista, sobrevalorà els carrers de Barcelona. Els Catarres i Lax'n'Busto també actuaran a la festa. A pocs metres, el cine a l'aire lliure de Sala Montjuïc obrirà la programació d'aquest estiu amb Blancaneu. El film mut i en blanc i negre es projectarà amb la interpretació en viu de la banda sonora d'Alfonso Villalonga que en farà la Sinfonietta Monteolvido, una banda de 25 de músics dirigits per Roman Gottwald.
El festival començarà oficialment dilluns a la nit al Teatre Grec amb l'espectacle Opus . Catorze artistes de la companyia australiana Circa protagonitzaran un espectacle d'acrobàcia i dansa amb moments espectaculars, com quan tots els actors salten alhora al mateix punt. Els músics de Quatuor Debussy també pujaran a escena i, amb els ulls embenats o movent-se, tocaran Xostakóvitx.

Las palabras de Tom Wolfe en tres dimensiones



Fuente: María Ramírez (elmundo.es)
En una noche de espesa niebla, Tom Wolfe, vestido con un traje de color crema, entra despacio en un teatro de 1931 en la punta este de Long Island. Durante una hora y media, el escritor y periodista aplaude y sonríe mientras escucha sus propias palabras en los labios del actor que lo personifica.
René Auberjonois, actor de Broadway y conocido por sus papeles en 'Star Trek' o 'M.A.S.H.', enlaza uno detrás de otro textos de obras de Wolfe de ficción y periodismo. En un escenario azul con un taburete y un atril, encarna al reportero y novelista y, a ratos, a sus personajes, a los que da vida con sus gestos y las voces en las que es especialista como locutor de radio-documentales. A su lado, en una silla más baja, le acompaña como narradora su mujer Judith, autora de la obra. Colas de música para evocar Chicago, Nueva York o los años 70 conectan las múltiples voces de Auberjonois, que sin apenas pausa pasa de un texto a otro de Wolfe.
La obra se llama 'Big Bad Wolfe!' (un juego de palabras con el lobo feroz y el apellido del autor) y es una mezcla de 'Ponche de acido lisérgico', 'Lo que hay que tener', ‘La izquierda exquisita’, 'La hoguera de las vanidades' o el desternillante pasaje de Wolfe contra sus críticos John Updike, Norman Mailer y John Irving. Empieza con el relato de cómo Wolfe llegó al ‘New York Herald-Tribune’ en 1962 y deja en suspenso la promesa de representar 'Todo un hombre' "otro día".
La obra, como explica Auberjonois, está construida como una pieza de jazz, con fragmentos disonantes, pero que se enlazan con agilidad. En la única función en East Hampton, el viernes por la noche, el público ríe sin cesar cuando el actor representa a Peter Fallow, el periodista borracho británico de 'La hoguera de las vanidades', o describe una fiesta con las panteras negras en casa de Leonard Bernstein.
Wolfe aplaude educado. Es la segunda vez que ve la obra, aún un "proyecto sin terminar", según la autora. En mayo parecía igual de receptivo ante la versión simplificada que hizo Auberjonois en la facultad de Periodismo de la Universidad de Columbia.
"Es raro verme en tres dimensiones. No puedo juzgar", dice Wolfe a ELMUNDO.es después de la representación de la obra en East Hampton. A los 82 años, tiene un hilo de voz, pero su tono cortés con suave acento sureño es el mismo de siempre. Wolfe dice que Auberjonois es "muy buen actor" y que no echa en falta ningún fragmento representativo de su obra. "Está todo ahí. Lo han hecho bien", comenta.
El escritor lleva un traje de color crema, una camisa azul, una corbata blanca con puntitos y un pañuelo blanco con bordes oscuros. Saluda amable a los espectadores que se le acercan. Algunos aseguran ser vecinos suyos, de su casa de Southampton, unos kilómetros más al oeste en esta rica zona de Long Island. "¡Me ha encantado, sobre todo porque había una parte larga de 'La hoguera de las vanidades'!", dice un entusiasta, mientras Wolfe sonríe plácido.

El origen de la obra

La idea de hacer una lectura teatral de Wolfe la tuvo Judith Auberjonois cuando el autor y su marido hicieron una representación juntos con varios pasajes de cómic en los años 70. Auberjonois era Spiderman y Wolfe, el Capitán América. Pero hasta ahora la pareja no se había decidido a llevar el proyecto a la práctica.
La pieza va cambiando e incorporando distintos textos. Y seguirá haciéndolo en el futuro. Mientras la pareja prepara un 'tour' por Nueva York, Wolfe sigue escribiendo. Su próximo libro es un ensayo sobre cómo el lenguaje distingue a los hombres de los animales y se llamará 'The Kingdom of Speech'.
Para el libro, como para todos, Wolfe ha trabajado como reportero hablando con todas las personas a su alcance. El escritor insiste en que "una buena novela tiene que tener tanto reporterismo como cualquier libro periodístico". Y en cada obra ha dependido de lo que le cuentan los demás, sea en los barrios más ricos de Manhattan o en la comunidad cubana de Miami.
En mayo, después de la función de Auberjonois en Columbia, sacó fuerzas para subir la voz y decir enérgico a los estudiantes de Periodismo: "Salid del edificio. Es tan alucinante ahí fuera... A la gente le encanta darte información que no tienes. Es compulsión informativa". Wolfe tiene claro cómo se hace un libro o un periódico, lejos de los artificios poéticos y cerca de los detalles y los datos: "Para mí todo es reporterismo… El periodismo está muriendo porque la gente no está saliendo del edificio".

Cascai portarà ‘Hotot'a l'Alfil de Madrid

Font: Xavier Castillon (elpuntavui.cat)
La companyia gironina de teatre d'humor i gestual Cascai portarà la tardor vinent el seu últim espectacle, Hotot a Madrid, on farà temporada al teatre Alfil, un local que gestiona la companyia Yllana i que està especialitzat en espectacles humorístics. Justament per Hotot, “un espectacle anticrisi, perquè la gent desconnecti”, Cascai va rebre el 14 de juny passat a Calldetenes (Osona) el premi Unnim de teatre al millor espectacle, dotat amb 6.000 euros. En el mateix acte també es va lliurar el guardó al millor actor a Marcel Tomàs, creador i director d'Hotot amb Susana Lloret i únic intèrpret d'aquest espectacle de varietats en què exerceix com a “cantant, ballarí, mim, pallasso i showman total”.
“És un monòleg teatral a l'antiga, no un rotllo televisiu. A l'escenari suo la cansalada i poso tota la carn a la graella. Faig servir la seducció, la complicitat i el joc per arribar al públic”, explica Marcel Tomàs, que va fundar Cascai amb Susana Lloret el 1998 i ha creat altres espectacles com araL'home incompletLiving Costa Brava i Zirocco. Aquest últim encara continua de gira, després d'unes 150 representacions.
“M'he format a les trinxeres i he actuat a tot arreu, des de locals ocupats fins a teatres importants”, explica Tomàs, que també ha fet papers en sèries televisives –Laberint d'ombresTemps de silenciEl barcoAída, etc.– i al cinema, com a protagonista de Passi el que passi, del gironí Robert Bellsolà.
Cascai a la xarxa

Ara Cascai té previst fer càstings per realitzar versions audiovisuals d'alguns esquetxos dels seus espectacles per començar a difondre'ls per internet a partir de la tardor vinent.
Cascai té també un centre de creació per desenvolupar projectes relacionats amb el teatre gestual, el clown contemporani i l'humor absurd.

29/6/13

Sergi Belbel: "No marxo d'un vaixell que s'enfonsa"



Laura Serra (ara.cat)
Sergi Belbel feia les últimes caixes, ahir, al seu despatx del Teatre Nacional. Com que en l'última temporada ja ha cedit l'oficina de director al seu successor, Xavier Albertí, li ha sigut lleu. Diumenge acabarà les funcions de l'estripada Atraco, paliza y muerte en Agbanäspach, on apareix d'actor autoparodiant-se, i tornarà a la seva vida civil després de set temporades comandant el TNC.
Tanques l'any més amarg?
Sense cap mena de dubte. Per molts motius, per la situació econòmica que s'ha creat i perquè això ha passat l'any que marxo. Tant de bo hagués sigut abans. Però bé, també penso que a partir d'ara es podrà fer una cosa nova i diferent. Per sort, el final ha anat millor del previst.
Va començar fatal, amb la malaltia i mort d'Anna Lizaran.
Encara no me n'he refet. Teníem tants projectes! ¿Com la mort se l'ha endut quan podia haver fet 10 anys de carrera en la plenitud? A vegades penso que l'he de trucar.
Marxes d'un vaixell que s'enfonsa?
No. Tinc la sensació de marxar d'un vaixell que s'està sacsejant. Però el naufragi no l'he vist ni a l'horitzó, perquè no pot ser. El TNC és un teatre jove que ha complert una funció, ha portat espectadors, ha dinamitzat la dramatúrgia catalana i ha de continuar. Remodelat? Aprimat? D'acord. Quin és l'escull principal? Que l'estructura és tan gran que xucla molt. Però és necessari.
Veient la caiguda general de taquilla, ¿potser és que el teatre no s'ha sabut fer prou necessari?
Però la gent no ha deixat de venir del tot. Mira Barcelona. Quan una cosa funciona, la gent s'ho manega per venir. Les entrades a 15 euros dels espectacles del T6 han sigut decisives per a l'èxit de les obres. Això fa 4 anys no ho notàvem, havíem aconseguit la fidelització de l'espectador. L'autocrítica l'hem de fer en relació a l'estructura, perquè l'activitat sempre a alguns agradarà i a altres no. Ja arquitectònicament respon a la grandeur i a les estructures del segle XIX i XX i no a la flexibilitat que necessitem ara. O ensorrem l'edifici o és així.
Això condiciona la programació.
Esclar. I entenc les crítiques que es poden fer. Però jo no n'he sabut més: llegint Agost veia que s'havia de fer a la Sala Gran, que, d'altra banda, és on s'ha fet en tots els teatres públics europeus. A mi hi ha teatre de minories que m'encanta. Però a la Sala Gran has de buscar teatre per a majories amb una mínima qualitat, que crec que és el que hem fet.
El pressupost ha anat caient en els últims anys, de 18 milions (2007) a 11 (2012). El públic, també, i molt: de 170.000 a 110.000 enguany.
Sempre hem fet l'activitat en relació al pressupost. Menys pressupost, menys espectacles. El 2007 vam fer 26 espectacles. El 2011, 14. Però la ràtio d'ocupació no ha baixat tant. Tenim infraestructura per fer 40 espectacles per temporada -i en podríem fer de molt variats-, però el pressupost no dóna. S'està aprimant l'estructura de fa 2 o 3 anys, però la factura de la llum no baixa.
¿El teatre és un sector més feble del que imaginàvem?
Feble no, fràgil. És que també depenem del consum. Quan et diuen "Ho fas tot per omplir" et sents malament, però és que si no vénen em dedico a una altra cosa! No concebo un teatre sense espectadors igual que no concebo un teatre a la cerca del públic costi el que costi.
¿Et vas sentir sol a l'hora de prendre la decisió de tancar la Sala Tallers?
No. La decisió la compartia amb la gerent. No vaig pensar que hi faltés el conseller al costat, vaig pensar que és un peatge que has de passar. Me n'havia de fer responsable. I no tinc cap rancor per ningú.
De què et sents més satisfet?
Sobretot m'enduc a la maleta els 39 espectacles en 10 anys del T6 [projecte d'impuls de la dramatúrgia]. Hi ha hagut fracassos estrepitosos i superèxits històrics, però l'expansió dels dramaturgs catalans vius i joves és el que em fa feliç.
I què és el que no has pogut fer?
Des del 2008 hem fet minvar els projectes internacionals. I és una pèrdua. Estic content de la feina de cara endins i poc content de la feina de cara enfora, l'exportació i la importació. És el dèficit de la meva etapa.
Què tens ganes de fer ara?
Recuperar la privacitat, no tenir entrevistes ni reunions, i retrobar l'escriptor que he perdut pel camí. Tinc un projecte de tele i no m'he pogut resistir a fer dues direccions: dilluns començo a assajar El crèdit de Jordi Galceran per a La Villarroel i també faré Els dies feliços de Beckett al Lliure amb l'Emma Vilarasau.

Sergi Belbel: “Des de sempre, el TNC ha estat desaprofitat”



Font: Jordi Bordes (elpuntavui.cat)
Se'l podria recordar com el director artístic del milió d'entrades venudes. Belbel Belbel li treu ferro, perquè convida fer la divisió en set temporades per relativitzar l'èxit. la veritat és que, tret d'aquesta temporada, les ocupacions han estat més que notables. Belbel, de mitjana, sumarà per sobre del 70% d'ocupació quan se sumin les darreres funcions d'Atracao, paliza y muerte en Agbanäspach (amb un misteriós i sospitós actor anomenat Gil Brebelés) i les quatre sessions de Sol Picó, dins del Grec.
Ha passat de l'època de les vaques grasses a les magres...
Jo diria que la primera vaca ja era normal, no era grassa, tampoc. En qualsevol altre país d'Europa hi hauria un pressupost més elevat que el que vam tenir el 2006, tenint en compte la potència de l'equipament. Sí que es pot dir, ara que la vaca ha quedat amb els ossos. Però pensa que hem viscut les retallades des del 2008, molt abans que altres. Els del tripartit ja ens van retallar, tot i que eren assumibles en relació amb les dels últims exercicis.
Com s'entén aquesta caiguda tan bèstia d'espectadors?
Hi ha una part que correspon a la psicosi que nosaltres mateixos vam generar i una altra al fet real. Jo estava dinant amb el conseller el dia que van pujar l'IVA: Ens esperàvem que passaria del 8 al 10% però va ser fins al 21%. Vist amb temps, cal reconèixer que la vam espifiar.
Això mateix diu Jordi Sellas, director general de Creació i Empreses Culturals.
Ah, sí? És veritat, ningú ho va fer bé. Hauríem d'haver reaccionat amb una mesura més realista. Jo no porto la part econòmica del TNC afortunadament, però assumeixo l'error. Amb l'IVA, les nostres entrades a la Sala Gran van passar de 30 a 38 euros. Aquest preu no el podíem demanar a tots els que s'han quedat a l'atur i en una època de sous retallats. Per contrarestar, vam entrar amb les promocions. Però s'ha vist que tampoc era bona; Ara la taquilla és molt més baixa. Hagués anat millor reduir tots els preus. Un exemple són els T6: quan els vam passar a la Petita vam reduir el preu a 15 euros. Cada dia s'exhaureixen.
Barcelona també ha funcionat molt bé, no?
Sí, al final.
Ara es trasllada al Goya Codorníu la tardor vinent. És una bona notícia...
Per mi és ideal. Molta gen no ha pogut veure-la. Quan quedaven 10 dies de funcions ja no quedaven entrades. No ha vingut ni una escola de batxillerat. I això que hem vist que té un efecte increïble entre els joves i la gent gran. Els joves venien a veure l'actor Carlos Cuevas i acabaven celebrant l'obra.
No és el mateix cas que amb els actors de Polseres vermelles.
No. Aquell va ser un fenomen teenager. També vam tenir l'error de programar-lo per Nadal. Després de vacances va venir el públic de cop. També cal dir que era molt bonic veure gent que entrava per primer cop al TNC.
Va arriscar en la seva darrera temporada apostant per la dramatúrgica catalana contemporània a la Sala Gran.
La pega de l'operació a la Sala Gran ha estat Una història catalana. Jo estava molt orgullós de l'espectacle però l'obra anava dirigida a un sector de públic que no es podia pagar l'entrada. Volia que el T6 arribés a la Gran el meu últim any. Durant 10 anys ,s'han fet 43 produccions. La Sala Gran exigia més.Perquè als autors se'ls hi demana que escriguin per 9 o més personatges. Avui la nova dramatúrgia no té por del gran públic. Hi ha gent que diu que això són tietes, despectivament. Jo dic que no tot són tietes i que està molt bé fer teatre per a tothom.
És el director del milió d'espectadors
No és tant si es divideix en les set temporades. Per a mi, el miracle va ser mantenir xifres la temporada passada. Les xifres absolutes són més baixes que les altres però és perquè l'oferta va ser també menor.
El TNC sempre ha de ser un centre de producció?
No ho concebo de cap altra manera. Està al seu ADN. El TNC té espais, personal i preparació tècnica per fer teatre.
Està desaprofitat, doncs?
Des de sempre. Potser la meva primera temporada va ser la menys desaprofitada. Aquestes últimes tres temporades l'han perjudicat massa les limitacions pressupostàries: la infraestructura permetria fer molta més activitat que la que programem.
Les gires del TNC han desaparegut, també.
Sí, des del 2008. Considero que el TNC és un teatre públic de Catalunya, no específicament de Barcelona, però és que assumir gires des del propi teatre privava de fer altres produccions. Ara ho fem amb el suport de la companyia privada.
Fa cosa d'un any deia que després del TNC deixaria la direcció durant un temps. Que no volia estar al TNC i que volia recuperar l'escriptura.
La veritat és que no ho he pogut mantenir. Em va venir a veure l'Emma Vilarasau i em va proposar que la dirigís al Lliure. Després va venir Galceran i em va convidar a portar la batuta d'El crèdit, que també hi seran Jordi Bosch i Jordi Boixaderas. No m'ho he plantejat jo, m'ho han ofert uns amics que no els podia dir que no. En realitat, torno a la meva etapa de freelance, com tota la vida.
Que ja tingui invitacions pot encrespar els ànims d'altres directors sense feina...
Si algú vol dir que tenim capelletes, ho hauré d'entomar. El que sé és que jo, a l'atur, no m'aturaré pas.
Què li va semblar l'opinió de Benet i Jornet de vetar les produccions al Lliure i al TNC...
Crec que es devia cansar que el féssim tant. Però, què passaria si algun dia escriu un text que no es pugui fer en cap altre espai?
És el director d'escena de més èxits al TNC.
Però també he fet peces com La dona incompleta, de la qual n'estic molt orgullós i que no va anar públic. Quina és la clau de l'èxit? El públic, la crítica? Hi ha uns factors d'imprevisibilitat en la producció que fan que el teatre sigui teatre.Amb el temps, aprens claus però no hi ha la garantia 100% fiable que funcionarà
D'Agost, n'estava molt convençut?
Tenia la intuïció que podia anar bé. No ho vaig veure clar fins a la segona setmana de funcions.
S'acomiada en clau Rigola...
Només puc dir que és una proposta que em van fer Nao Albet i Marcel Borràs. M'ho vaig pensar molt abans d'acceptar-la De fet, van fer una segona versió perquè en la primera no ho veia gens clar. A més cal dir que els hi vaig fer alguns comentaris, que no em van acceptar, simplement. Només havia actuat al Centre Social Catòlic de Terrassa, i pràcticament amb una funció única, amb una obra de Clemente (que feia de jo mateix).
El T6 també tanca.
Potser ja era hora de fer un canvi, també. Però continuarà el suport a la dramatúrgia contemporània. Han estat 10 anys de T6. Ja ho explicarà el Xavier Albertí. Hi tinc confiança plena. No s'ha produït cap ingerència de l'un cap a l'altre.
El traspàs de Reixach a Belbel era continuista. Amb Albertí, hi ha un trencament?
Ell té dues vessants: el teatre més popular, que no ha tingut continuïtat des de la Guerra Civil, (d'aquella època només vam rescatar un text de Vallmitjana però no vam tocar el gènere del teatre musical ni de cuplet) i la seva dramatúrgia contemporània, que és més de Lluïsa Cunillé i Josep Maria Miró, i no tant dels equips de Casanovas, Clemente, que són més populars. Que hi hagi diferents gustos no vol dir que el canvi hagi de ser radical.
Ricard Salvat no va poder estrenar al TNC. Se'n sent responsable?
No hi ha cap misteri. Quan em va oferir fer l'Espriu jo ja tenia el compromís amb Oriol Broggi. Li reconec tots els mèrits però jo necessitava que una altra generació expliqués Espriu. La crítica és lícita però s'ha d'entendre també que un director ha de poder triar entre els que hi té més confiança.

Fira Tàrrega manté el múscul al marge de la crisi

Font: Laura Serra (ara.cat)

Ni una queixa, ni un lament. Fira Tàrrega ha fet públic el cartell del festival que celebrarà al setembre que ve (del dia 5 al 8) com si la crisi no hagués castigat el sector de les arts escèniques, que en realitat està patint de valent els magres pressupostos municipals, l'increment de l'IVA i la caiguda de taquilla. Després de fer malabarismes, han aconseguit mantenir les xifres: en total, es podran veure 78 espectacles de 77 companyies -la majoria dels quals seran estrenes i vindran de creadors del país- amb un pressupost molt semblant al de l'any passat, 1,14 milions d'euros. Esperen atreure el mateix nombre de programadors que en anteriors edicions (uns 200) i l'espai professional de la Llotja està ja tot reservat. Una altra nota positiva és que han pogut abaixar entrades (dels 19 euros als 15, 12 i 5, en funció dels espais, o bé 0 si és en espais oberts).
El secret? "Som hiperactius. Produïm en espècies, intentem assegurar un circuit a les produccions gràcies a moltes col·laboracions amb altres espais i festivals i treballem amb ajuntaments perquè obrin els seus teatres als creadors i els programin -explica Jordi Duran-. Treballem pensant en el mercat, entès en global: el català, l'espanyol i l'internacional". La fira del carrer de Tàrrega ha sigut des dels orígens el gran aparador del teatre català, en especial dels espectacles de carrer -que enguany representa el 75% del cartell.
Fer del carrer una àgora de debat
El que sí que reflectirà el context social i polític actual seran els espectacles seleccionats. La companyia de dansa Nats Nus s'ocuparà de la inauguració. Toni Mira està creant un muntatge inspirat en la realitat més immediata i amb el canvi com a tema. Vuit ballarins protagonitzaran una obra de dansa, acrobàcia i vídeo a Transforma-T . "Convertim el carrer en una autèntica àgora de debat del que ens preocupa -diu Duran-. Les tres claus de la programació del 2013 són la novetat, la multiplicitat i la connexió temàtica i formal amb l'actualitat; hi ha les últimes tendències internacionals i les noves tecnologies".
Entre la programació destaquen les produccions que han nascut gràcies als Laboratoris Creatius de la Fira, com els muntatges d'Insectotròpics, Joan Català i Macarena Recuerda Sheperd. També hi apareixen noms coneguts com els de Ponten Pie (que fan un gir en el seu circ gestual); el dramaturg Esteve Soler, que escamparà el nou Contra la ciutat per Tàrrega; la coreògrafa Mar Gómez; el ballarí Pere Faura o l'últim espectacle experimental de la fundació d'Ernesto Collado, entre altres.
Per als espectacles de sala han escollit propostes amb fort contingut visual que puguin viatjar per tot el món: de dansa, com la cia. Sol Picó, de circ, com Leandre, la francesa Cru, Zirkus Frak i la revelació de Psirc, o bé espectacles musicals com el dels Jashgawronsky Brothers.
Mèxic és el país convidat del 2013, amb cinc espectacles que representen "una selecció de l'escena mexicana", segons Duran. Hi ha des de la reinterpreta ció transgressora de El Rei Lear que fa Richard Viqueira i la Compañía Nacional de Teatro a Carnada , fins a una descarnada versió de Les criades de Genet titulada Lo único que necesita una gran actriz es una gran obra y las ganas de triunfar. Hi haurà altres apostes internacionals, com els ballarins britànics de la Company Chameleon, els xilens del Teatro del Niño Proletario o el teatre-dansa dels italians Ondadurto.
Fira Tàrrega completa la programació amb workshops , trobades professionals, meetings , xerrades, formació i 28 propostes incloses al Programa Empresa.

Deltebre dansa, dels arrossars al món



Font: Belén Ginart (ara.cat)
Cada mes de juliol Deltebre viu un fenomen majestuós. Durant dues setmanes hi cobra vida una ciutat efímera i plurilingüe. Una ciutat feta de carpes, tendes de campanya, taules plegables, tot el que és necessari per atendre una sobrepoblació de gairebé 200 persones. Els habitants són principalment ballarins i artistes de circ, molts d'alt nivell professional, i tots àvids de viure una experiència catàrquica. De l'1 al 14 de juliol aquesta ciutat tornarà a estar viva. Hi tindrà lloc la desena edició de Deltebre Dansa, un festival que entrecreua tallers pedagògics, activitats lúdiques i mostra de grans espectacles internacionals.
Deltebre Dansa és un festival únic per la seva filosofia i característiques. El seu impulsor és el ballarí i coreògraf Roberto Olivan, nascut a Tortosa però amb una aplaudida trajectòria que l'ha portat, entre altres coses, a ser una de les figures de la reputada companyia belga Rosas. Ell i el seu equip han aconseguit consolidar un esdeveniment que ha situat la localitat ebrenca entre els destins més cobejats dels que busquen completar la seva formació en les arts del moviment.
ART I TERRITORI
El festival només pot acollir 150 alumnes en cada edició, a més dels organitzadors, la vintena de professors i les companyies que hi actuen. No hi ha espai per a més. L'any passat la llista d'espera va arribar a les 500 persones. "Els del Canadà se'ns van enfadar perquè quan vam obrir la inscripció allà era de nit i quan es van voler apuntar ja estava tot ple", il·lustra Roberto Olivan. Enguany es va fer un preavís per anunciar quan s'obriria la matrícula, perquè tothom hi pogués accedir. Les places s'assignen per rigorós ordre de reserva.
El responsable de Deltebre Dansa té clar que l'èxit consisteix a oferir un programa formatiu encara no vigent en el pla d'estudis de cap centre. Els tallers proposen una confluència entre circ, dansa i teatre. Són impartits per professors de renom. Però, segons l'entén Olivan, el que fa realment especial aquesta cita és la interacció entre els participants i el territori.
I és que, en un indret mancat d'infraestructures, donar aixopluc a tanta gent vinguda de fora i organitzar espais d'exhibició per a les companyies que hi mostren els seus espectacles és tota una aventura. I tot Deltebre s'hi bolca. L'Ajuntament cedeix equipaments, del Centre Cívic a les escoles públiques (amb espais perquè els alumnes hi puguin acampar). Els veïns els lloguen habitacions, els veuen anar i venir, dinar plegats al menjador comú, fer improvisacions als arrossars, i l'intercanvi es converteix no només en una experiència social, sinó també artística. La programació del festival inclou tallers d'iniciació gratuïts per a la gent de la localitat i per a tots els que s'hi vulguin apuntar. I els espectacles de les companyies del cartell de programació són gratuïts. "És molt emocionant veure com la gent fa cua per trobar el millor lloc quan obrim portes", explica Olivan.
El vincle amb el territori no ha vingut de retruc, sinó que forma part de la mateixa essència del festival. Olivan encara recorda molt bé l'estranyesa de la gent quan de petit els deia que volia dedicar-se a la dansa. I les dificultats per veure espectacles amb què es trobava a la seva terra. També sap que la tendència a la intel·lectualització de la dansa contemporània porta implícita sovint la incomprensió per part del públic. Radicat a Deltebre des de fa tres anys (en fa un que hi va obrir l'Espai Enclave, seu de la seva companyia), vol que la gent que hi viu pugui gaudir del que a ell tant l'apassiona. "El que fem aquí és dansa física, moviment. I la gent l'entén i en gaudeix", assegura.
Ha plogut molt d'ençà de la primera edició de Deltebre Dansa, el 2004. Aquell any, enmig de totes les dificultats d'engegar un projecte com aquest, va reunir 25 alumnes, que es van allotjar a casa dels pares del ballarí. El boca-orella va fer ràpidament la seva feina i el petit comitè no s'ha repetit mai més, però en queda l'esperit. I, encara que no li agradi vanagloriar-se'n, sap que ha fet molt per posar l'indret al mapa. "Em passo mig any fora de casa, donant classes o fent espectacles. I allà on vaig trobo gent que hi ha participat o que n'ha sentit a parlar, d'Holanda a Mèxic", diu satisfet.
El programa d'exhibició del festival inclou noms com els de CratOR, Les Triplettes, Kubilai Khan, Les Slovaks Dance Collective, Pepa Plana, Laurent Delforge i l' Enclave d'Oliván. Hi actuen en condicions precàries, diferents a les dels grans escenaris a què estan acostumats: sense llums, escenografia... Però encantats de ser-hi.

Comediants: 40 anys pintant el carrer de colors



Font: Laura Serra (ara.cat)
El sol, un personatge essencial en l'univers de Comediants -aquell astre amb una esfera taronja que li feia de cap i tirallongues de roba de colors que li feien de cos que va debutar a Sol, solet (1978)-, és també el protagonista del documental que recull els 40 anys de trajectòria de la companyia. El sol és el que perseguien aquells saltimbanquis que van fugir d'un país gris dominat per un tirà per inventar un món paral·lel pintat de colors. Així, com un conte d'ombres xineses, arrenca Comediants, amb el sol a la maleta, la pel·lícula d'Elisenda Dalmau i Héctor Muniente que narra l'origen d'una companyia que contribuiria a la renovació del teatre del país, a l'obertura als corrents europeus i a la seva projecció. Aquest divendres la cinta arriba als cinemes catalans i després es podrà veure a la filmoteca del Matadero de Madrid al juliol.
"Comediants era un clam a la llibertat, al color, a trencar-ho tot", diu Paca Sola, una de les fundadores de la companyia, junt amb Joan Font, Jame Bernadet, Quimet Pla, Jordi Bulbena i Angeleta Julian, entre altres actors, músics, artesans i creadors. Comediants no va ser una companyia convencional, sinó un col·lectiu sense caps visibles que mesclava vida i obra.
La creació i la vida en comunitat
El director Joan Font va marxar d'Olesa de Montserrat amb una maleta i 500 pessetes i va aterrar en una Barcelona on el teatre independent tot just treia el nas. "Llavors es feia un teatre de militància política, antisistema, molt censurat. Comediants ens posa en la línia del teatre internacional. És el paradigma del hippisme entès com a moviment contracultural, amb les mateixes intencions que el teatre polític, però podia fer més mal -explica Àngel Alonso, històric cofundador de la Sala Villarroel-. Obre una via del que serà el teatre català, amb grups com La Fura dels Baus, Vol-Ras, Pep Bou, El Tricicle...".
Non Plus Plis va ser la seva estrena, el 1971. Un espectacle que definien "de màscares i capgrossos". Comediants va partir de la tradició popular i la va reinterpretar d'una manera moderna. D'aquell èxit, "va semblar possible una filosofia de viure -diu Sola-: de la vida en faríem art i l'art representaria la nostra manera de viure". La companyia es va instal·lar a viure i treballar a Canet de Mar, on encara avui tenen la seu, a l'espai de La Vinya.
Del festival de Venècia a la Mercè
Els directors de Comediants, amb el sol a la maleta es van centrar en l'etapa "més llunyana de la companyia, que és la més interessant dramàticament i la més desconeguda", explica Muniente. I la més difícil d'il·lustrar perquè, en aquella època, diu l'actriu Jin-Hua Kuan, "ens ocupàvem de viure i no de fer arxiu". Per això mesclen enregistraments de totes les èpoques amb imatges postproduïdes que simulen tècniques teatrals i les entrevistes als fundadors històrics i a la gent que els va ajudar: de Pasqual Maragall a Anna Lizaran, de Joan Manuel Serrat a Javier Mariscal.
Tot i que no els han faltat reconeixements oficials -el Ciutat de Barcelona i el Serra d'Or el van rebre ja el 1980, el Nacional de Teatro l'any 1983, el Nacional català el 1987, el Premi Europa el 1994 i la Creu de Sant Jordi el 1996-, s'ha reivindicat poc el pes específic de la companyia i de les arts de carrer. El documental s'ocupa de subratllar fites històriques en les quals van tenir un paper important. Per exemple, en la recuperació del Carnaval de Venècia, després de 60 anys de no celebrar-se, gràcies a un encàrrec de la Biennal el 1980. Però també en la invenció de les Festes de la Mercè o en l'impuls de la Fira de Teatre al Carrer de Tàrrega. "Hem guanyat la invasió del carrer", diu Sola.
La fi del somni 'hippie'
El documental també descriu amb cruesa els moments més foscos de Comediants. El més tràgic va ser un accident viari durant la primera gira, a Mallorca, el 1972, en què Angeleta Julian va patir ferides greus. El 1990 hi va haver l'incendi de la seu del grup a Canet, que va arrasar col·leccions de màscares, vestuaris, documents i escenografia, i va fer que es plantegessin plegar veles. La solidaritat de la professió i el suport del públic els van fer seguir. I va arribar el seu moment culminant.
El 1992 va ser l'any de glòria i del trencament. Després de participar a l'Expo de Sevilla, a la clausura dels Jocs Olímpics, als Jocs d'hivern d'Albertville i actuar a Barcelona i Saragossa, va venir el col·lapse. "No vam saber gestionar l'èxit i vam tenir problemes econòmics. Es va demostrar que havíem de ser una empresa. Vam passar de ser un grup a ser una companyia. Va ser un crac emocional. I va ser el final del somni", explica Paca Sola.
Traspassar el llegat als joves
Malgrat que al documental hi dedica menys metratge, la companyia segueix activa. La docència, el teatre i l'òpera per a tots els públics els manté en cartell als teatres. I no és que després d'aquesta celebració dels 40 anys -que "han passat en un sospir", diu Font- pensin abaixar la persiana, però sí que busquen saba nova. "Nosaltres ens volem obrir per traspassar la nostra experiència, perquè no es perdi, però les ganes i l'energia l'hi han de posar els joves -reconeix el director-. Tant de bo el documental serveixi per ensenyar-los que és possible la utopia. Com deia Joan Brossa, s'ha d'apuntar a l'infinit per avançar un metre".

Se baja el telón en el Arlequín, el Arenal y Garaje Lumière



Fuente: elcultural.es

Duro varapalo para el mundo del teatro, por partida triple. El teatro Arlequín, el Arenal y Garaje Lumière echan el cierre. Este último apenas ha sobrevivido dos años. Abrió en marzo de 2011, y recientemente ha tenido en cartel clásicos como El perro del hortelano, de Lope de Vega, y La douleur, de Marguerite Duras, que compartían programación con obras actuales y de corte social como Banqueros y S. Paradise. La programación se mantendrá durante el mes de julio.

El Teatro Arlequín también se suma a esta oleada de cierres. Fue adquirido por Antonio Ozores en 2010 y desde su fallecimiento lo ha regentado su hija Emma. El domingo, esta sala de la Gran Vía madrileña bajará el telón y su futuro quedará en suspenso. La actriz ha decidido dejar la gestión del teatro tanto por las dificultades derivadas de la crisis como por la imposibilidad de compaginar los negocios con su carrera de actriz.

“Ha habido momentos en los que se me juntaban hasta cuatro textos y no tenía tiempo para leerlos. Dirigir un teatro requiere mucha dedicación”, explica Ozores. De momento, ha puesto el teatro en alquiler y asegura la actriz que ya hay personas interesadas en él. La subida del IVA ha sido también determinante para tomar la decisión, ya que ha afectado muy negativamente a la taquilla del teatro en los últimos dos meses, asegura Ozores. Dirigir el Arlequín fue un sueño de su padre, y la actriz lo considera cumplido: “Han sido tres años maravillosos”.

Por su parte, el Teatro Arenal cerró el pasado día 10 de junio, como consecuencia de impagos de la empresa titular del contrato. A esto se suman los problemas económicos que viene arrastrando un sector asfixiado, sobre todo este último año. “Quedamos los locos y los héroes”, ha declarado Alejandro Colubi, Presidente de la Asociación de Empresarios de locales de teatro. “De cada 25 euros del precio medio de la entrada, 10 se van en impuestos y en pagos ajenos al teatro. Estamos en una situación de inanición”. El Arenal tiene 327 butacas, con los mismos gastos que una sala de 1.500, asegura.

“No somos un país culto y el teatro es el último eslabón de la cadena, lo primero de lo que se prescinde. No hay educación cultural ni de humanidades. Es algo que la gente que ocupa puestos en la política, como no la tienen, no la valoran”, dice Colubi. José Ignacio Wert también se lleva su ración de crítica: “No sé por qué es ministro de Cultura, porque jamás ha dicho una palabra de cultura. Es una persona absolutamente incompetente. No quieren ni saben oírnos”. Las predicciones son de un completo pesimismo. “Antes de que termine la temporada es posible que se cierren 5 ó 6 teatros más”.Ojalá no se cumpla. 

El Grec reinventa a Chéjov



Fuente: Care Santos (elcultural.es)

El cartel del Festival Grec de Barcelona de este año muestra la silueta de una cabeza que se abre con cremallera. Todo un símbolo de un festival que en esta edición se declara abierto a todos los públicos y tendencias y atento a cuanto pasa en el mundo, incluyendo lo más singular de la escena internacional. Ya en la primera semana de programación desembarca la que sin duda es la apuesta más arriesgada de este año: Las tres hermanas, de Anton Chéjov, en la “versión androide” de la compañía japonesa Seinendan Theater, a la que Ramón Simó, director del certamen, no duda en calificar de “libérrima”.

No es de extrañar que esta versión del clásico agote todos los superlativos de “libre” en los intentos por definirla. La trama se sitúa no en la Rusia provinciana de la obra original sino en una pequeña aldea japonesa del futuro donde la familia protagonista sufre las consecuencias del cierre de una fábrica de robots. Moscú ya no está en los sueños de la pequeña de la casa, aunque puede que Tokio sí. El espectáculo forma parte de la iniciativa experimental Robot Theatral Project, de la que son máximos exponentes el renovador de la escena nipona Oriza Hirata y el ingeniero y profesor de la Universidad de Osaka Hiroshi Ishiguro. Ambos han firmado con anterioridad propuestas tan arriesgadas e interesantes como Sayonara. Ahora vuelven junto a los nueve intérpretes que forman el reparto. Hay un robot en escena y, además, una de las tres hermanas de la tragedia chejoviana es -oh, cielos- un androide de perfecta forma humana. El director japonés está convencido de que Anton Chéjov “disfrutaría mucho de la obra si pudiera verla”.

Para Hirata, los asuntos de los que trata Las tres hermanas no tienen nada de decimonónicos, de modo que fundir el texto original con la tecnología de última generación no es en absoluto revolucionario: “No pienso en los textos de Chéjov como si fueran clásicos -explica a El Cultural-. En el argumento de Las tres hermanas se habla mucho de trabajo y ése es un asunto en el que los robots tienen mucho que aportar”. Es posible que también los espectadores del montaje, que podrá verse tres días -a partir del 2 de julio- en el Mercat de les Flors, tengan mucho que decir con respecto al clasicismo de la propuesta: los cambios sociales, la desesperanza, el desempleo, la muerte... todos estos asuntos, nada exclusivos del siglo XIX, dan sentido a la conocida definición de Italo Calvino según la cual un clásico es aquel texto que “nunca termina de decir lo que tiene que decir”.

El FITAG 2013 obre l'escenari als infants i adolescents



Fuente: Jordi Camps i Linnell (elpuntavui.cat)
La presentació del FITAG per aquestes dates, a més d'un mes de la seva celebració (del 27 al 31 d'agost), ja és un clàssic de l'inici de l'estiu. Però malgrat que el festival està més que consolidat, any rere any, edició rere edició, el Festival Internacional de Teatre Amateur de Girona presenta alguna novetat. La del FITAG 2013 és la voluntat d'arribar a nous públics, i per això, seguint l'exemple d'altres festivals musicals i artístics, aquest any s'inclourà en la programació el Petit FITAG. La proposta, adreçada als més petits, i que tindrà lloc del dijous 29 al dissabte 31 d'agost, oferirà un ampli programa que abasta des del teatre i la màgia fins als titelles i la dansa. Companyies de Girona, Elx, Gelida, l'Argentina i Mèxic inauguraran aquesta primera edició.
Un gran ventall d'obres
Pel que fa la programació, per aquest any s'han programat 24 companyies d'arreu del món que oferiran un total de 26 espectacles, alguns gratuïts i altres de pagament a preus populars (en total hi haurà unes 7.000 entrades disponibles), que permetran als espectadors gaudir d'un gran ventall d'obres de diversitat d'estils i temàtiques. Sense voler valorar quins són els espectacles més destacats –“tots ho són”–, el director del festival, Martí Peraferrer, sí que va avançar l'aportació de companyies estrangeres com les d'Israel (Oh dios, on hi actuaran gironins), l'Argentina (El imbécil, en col·laboració amb actors palafrugellencs), Mèxic (Popop-vuh), Romania (Hurem), Madrid (Mujeres de arena) i Narbona (Le bourgeois gentilhomme). Quant als escenaris, el pati de la Casa de Cultura destaca com un dels emblemàtics d'aquesta edició.
Representacions en altres municipis de la demarcació, així com en espais inusuals de la ciutat com el Museu d'Història dels Jueus (Microteatre); una exposició fotogràfica d'Irene Roé, la fotògrafa oficial del FITAG; un taller de titelles, i xerrades de directors i intèrprets completen l'oferta d'activitats paral·leles.

Larga vida a Tomás Moro en el Festival de Almagro



Fuente: Liz Perales (elcultural.es)

The Book of Thomas More, también conocida como Sir Thomas More, tuvo que esperar casi cuatro siglos para que una pequeña compañía la estrenara en Londres, en 1954. La razón de que se mantuviera durante tanto tiempo alejada de los escenarios estriba en lo irregular del texto, en el que intervinieron cinco manos (se cree que una fue de Shakespeare). Al grupo de autores isabelinos se ha unido recientemente uno más, el español Ignacio García May, que firma la versión que se presenta en el Festival de Almagro el 5 de julio con el título Tomás Moro, una utopía y bajo la dirección de Tamzin Townsend.

Moro vivió uno de los periodos más convulsos de Europa, asolada entonces por las guerras de religión. Su oposición al divorcio de Enrique VIII y a la ruptura con la Iglesia de Roma que el monarca precipitó le llevó a dar con sus huesos en la Torre de Londres. El autor de Utopía era un prototipo de hombre renacentista: humanista, amigo de Erasmo, abogado y político, católico y feroz enemigo del protestantismo, estuvo al servicio del rey en muy diversos cometidos diplomáticos. Lo que hace realmente fascinante el perfil del personaje, o al menos así se encargan de subrayarlo algunos ensayos, es el final de su destino: el alto precio que estuvo dispuesto a pagar por seguir los dictados de su conciencia y en contra de la voluntad de su rey. Su proceder sirvió para que la Iglesia católica y anglicana lo considerara un mártir. A glosar su figura ha contribuido especialmente la película Un hombre para la eternidad (A Man for All Seasons) escrita por Robert Bolt, y más recientemente la serie de televisión Los Tudor, en la que Jeremy Northam interpretaba al personaje.

Resulta llamativo que un centro que imparte sus clases online como la Universidad Internacional de La Rioja haya tomado la iniciativa de impulsar actividades teatrales, un arte que sin la presencia del espectador no existiría. Llevar a escena esta obra ha exigido una labor de traducción (a cargo de Enrique García Márquez y Aurora Rice) y reconstrucción del texto más propio de un centro de estudio e investigación que de una productora al uso. Y es así porque la sola existencia física de este texto es de gran valor histórico: aporta valiosísima información sobre la época y sobre la censura de entonces, gracias a las anotaciones que figuran en los márgenes. Pero también porque está considerado el único texto autógrafo de Shakespeare que se conserva. Aunque hay dudas sobre la participación del bardo, parece que éstas han sido disipadas, especialmente después de que Arden Publishing (su editorial oficial) decidiera incluirla en su catálogo.

Ser o no ser Shakespeare

El texto también arroja luz sobre el criptocatolicismo del bardo. Sobre este último asunto, Ignacio Amestoy, director de las actividades teatrales de la Fundación UNIR y auténtico promotor de esta producción, explica que la obra no tiene una fecha exacta de nacimiento (se sitúa a finales del XVI), pero se especula con que pudo tener dos orígenes: “El primero, tras la muerte de la reina Isabel, hija de Ana Bolena y de Enrique VIII, el ejecutor de Moro. Un momento en el que, con la llegada de Jacobo al trono, las persecuciones a los católicos cesaron temporalmente. Circunstancia en la que los criptocatólicos, Shakespeare incluido, vieron la oportunidad de poner en los escenarios la trágica y edificante historia de Moro. Otra posibilidad es que Tomás Morofuera una de las primeras obras de Shakespeare, representándose durante el periodo isabelino en la clandestinidad por las nobles familias católicas”.

La versión de García May reescribe la obra en su totalidad y de una manera libérrima. Según explica, la razón no es otra que la presencia de estilos diferentes que contribuyen a su irregularidad: “Algunos textos parecen escritos apresuradamente, otros son de alto nivel literario; frente a escenas de gran poder dramático hay otras meramente descriptivas”. Es habitual en el teatro isabelino esta forma de autoría en equipo, que aquí esta integrado por Anthony Munday, Herny Chettis, Thomas Dekker y Tomas Heywood, además de Shakespeare, sin que se sepa exactamente qué parte escribió cada uno. García May no ha tenido reparos en meterse “a machete” con el texto para eliminar estos contrastes. “Y también añadir fragmentos de obras de Moro o procedentes de otras fuentes, como cartas o diarios...”.

También ha aplicado la tijera en reducir de 60 personajes que originalmente tiene el texto a 13, pues la compañía no supera los diez actores. Y se ha tomado la licencia de añadir un narrador: “Lo más complejo de la obra es entender el contexto, así que el narrador aclara cuestiones que el público isabelino conocía o le eran familiares, pero que al espectador de hoy probablemente no”.

La responsabilidad de la puesta en escena ha recaído en Tamzin Townsend. La británica afincada en Madrid, cuya carrera se ha desarrollado sobre todo en el terreno de la alta comedia (El método GronholmUn dios salvaje,Babel...), se enfrenta a este clásico con el apasionado interés de tratar con un compatriota: “Recuerdo que cuando estudiaba este periodo en el colegio me parecía fascinante cómo Enrique VIII fue capaz de llevar a su país a un estado de confusión absoluta. Estudiábamos a personajes como Wolsey, Cromwell y Rochester para entender sus posiciones”.

Resume la directora la obra como “la historia de la vida de un hombre del XVI, un hombre muy completo y con mucho sentido del humor”. Según cuenta, ha sido esencial la invención del narrador, que interpreta Richard Collins-More, porque vertebra las tres partes que componen el retrato optimista que se ofrece de Moro. Aborda la cuestión religiosa y su comportamiento como Lord Canciller (máxima autoridad jurídica), su vida en familia y sus discusiones intelectuales con Erasmo. “El narrador tiene un valor tremendamente brechtiano, ya que tiende puentes entre el siglo XVI y el presente. Ataviado con ropa de calle actual, frente al extraordinario vestuario de época que lucen el resto de los personajes, este historiador detiene la acción de la obra, pregunta a los personajes, se dirige al público... Actúa como un comodín para facilitar la comprensión de los acontecimientos, pero también para darle agilidad y comicidad a la obra”.

“En realidad”, continúa Townsend, “la obra tiene dos personajes: Moro, que protagoniza José Luis Patiño, y el historiador, Collins-More”. Otros que transitan por ella son la mujer de Moro (Lola Velacoracho), Erasmo (Manu Hernández), Rochester (César Sánchez), Shrewsbry (Paco Déniz), Surrey (Chema Rodríguez-Calderón) y Lincoln (Jordi Aguilar), así como personajes menores en los que se desdoblan algunos miembros del elenco.

La escenografía que firma Ricardo Sánchez Cuerda resulta bastante abstracta y se compone de un juego de picas (palos en los que solían clavarse las cabezas de los ajusticiados en la Torre de Londres) que rodean una isla de arena (alusión al libro de Moro, Utopía). Otro elemento destacado es un audiovisual que se proyecta y que sirve para subrayar momentos significativos de la acción.

Tomás Moro, una utopía es la primera producción teatral que acomete la Fundación de la Universidad Internacional de La Rioja, cuyo departamento de teatro ya ha venido organizando otras actividades, encuentros, festivales y colaboraciones con producciones teatrales (como Enrique VIII de Rakatá). Es una estupenda noticia que las universidades que imparten estudios de Artes Escénicas, cada vez más numerosas y que son un vivero de I+D en este ámbito, impulsen este tipo de iniciativas con profesionales del sector y animen así la decaída producción escénica.

23/6/13

El actor kamikaze



Fuente: Pablo Guimón (elpais.com)
A veces el sentido de una vida puede estar delimitado por cuatro paredes. Eso sucede cuando lo que queda fuera de ellas es un infierno. En el caso de Asier Etxeandia, las cuatro paredes son las de la habitación de un niño en el Bilbao de principios de los años ochenta, en el piso 1º A del número 55 de la calle de la Autonomía. Una habitación con muebles de niño, colcha ochentera de colores chillones, estanterías con El libro gordo de Petete, montones de pitufos y paredes de gotelé cubiertas con fotos de Madonna que Asier recortaba de las revistas. Y en una esquina, el radiocasete. Un cacharro grande, de doble pletina, que hacía las veces de teletransportador. La verdadera vida de Asier empezaba cuando le daba al play y él hacía sus conciertos frente a la ventana.
A esas actuaciones, huelga decir, solo asistía público imaginario. Pero con el tiempo aquel niño logró convertir a ese público imaginario en público real. Esta es la historia de cómo Asier Etxeandia consiguió abandonar su habitación para convertirse en la persona que era dentro de esas cuatro paredes. De cómo cambió su habitación por el mundo para luego volver a esa habitación y contarlo, con la esperanza de que sirva de ejemplo a otros que, como le sucedía a él, se sienten diferentes y no tienen a nadie que les comprenda.
Asier, que esta semana cumple 38 años, es hijo único. La madre “tenía un montón de líos en la cabeza” y el padre “no paraba en casa”. “Con quien estaba todo el día era con mi abuela, que vivió con nosotros hasta que murió, cuando yo tenía 12 años”, cuenta Asier. “Teníamos una relación brutal. Estaba sorda y ciega, por la diabetes, pero era quien me cuidaba y quien mejor me entendía”.
La suya era una familia, en palabras de Asier, humilde. “Mi padre fue campeón de España de kárate, jefe de bingo y agente inmobiliario. También vendió enciclopedias. Y mi madre trabajó en El Corte Inglés hasta que llegó el machote de mi padre y le obligó a no volver a trabajar”.
Los mismos amigos imaginarios que asistían a sus conciertos en la habitación le acompañaban a Asier luego en la calle. Y eso no contribuyó a su popularidad en el mundo que había fuera de las cuatro paredes. “Yo era un friki”, admite. “Era larguirucho, rubio, parecía una niña. Tenía gafas de culo de vaso, cuatro y pico dioptrías. Me vestía mi madre, era un cuadro. Ella tenía un poco de obsesión conmigo, hasta niveles que no me ayudaron mucho en el colegio. Por ejemplo: me compraba un modelito para ir a la boda de mis tíos, con pajarita y pantalón corto amarillo, y luego me lo estaba poniendo durante meses para ir a los jesuitas. Tú imagínate”.
El colegio, para Asier, fue una “verdadera tortura”. “Todos los niños se reían de mí”, asegura. “Yo estaba todo el día solo. Supongo que debía de tener una pluma bastante gorda de pequeño. No jugaba al fútbol, y con esa pinta, todo el día hablando con seres imaginarios, figúrate. Todos los días tenía cinco niños esperándome fuera para darme de hostias. Me acompañaban dándome tobas hasta mi casa. El colegio fue una pesadilla. Lo pasé fatal”.
Solo una vez plantó cara a sus acosadores. Fue cuando un niño insultó a su abuela, que acababa de morir. “Me dije: ‘Lo mato’. Quedamos fuera después de clase para pegarnos y yo me fui desinflando, siempre me ha aterrorizado pegarme. Si me menosprecian o me humillan, me hago pequeño, pero también tengo muy mala leche. El caso es que íbamos a zurrarnos y yo estaba totalmente desinflado, sabía que me iban a partir la cara. Y justo vi a mi padre bajar por la calle, y me armé de valor. Hice ¡¡¡bbbrrraaa!!!, como en Juego de tronos, y empecé a pegarle al chaval. Fue la única vez que me he peleado, y lo hice para que mi padre no viera cómo me zurraban”.
En clase solo aprobaba dibujo y, a veces, gimnasia. Lo demás, todo muy deficientes. Vivió el clásico peregrinar por colegios. “Estuve en cuatro diferentes, no me querían en ninguno”, recuerda. “Hasta me metieron en una cosa que había entonces que se llamaba Rem, como unos estudios de informática. A mí, que soy un desastre con las máquinas. Mis padres no veían. Lo que tenían que haber hecho es meterme desde pequeño a estudiar piano, danza, yo qué sé, directamente a la canterita de artistas. Pues nada, lo contrario: a informática. Y todo suspensos, y todo un Cristo. Estuve yendo a psicólogos durante mucho tiempo, no entendían mi mundo imaginario. Yo tenía mis amigos, mis fantasmas. Yo los veía y si me decían que no estaban, montaba un pollo. Y te juro que eran reales, aunque yo sé ahora que era mi imaginación. Pero eran más reales que la realidad. La realidad era una mierda”.
Entonces, a los 18 años, Asier tomó la mejor decisión de su vida. “Se acabó, me dije, no sigo estudiando. Me fui un mes antes de los exámenes y empecé a hacer talleres en la Escuela de Teatro de Getxo(Biz­kaia). Mi vida dio un giro. Conocí a unos amigos y amigas que me dieron un vuelco. Me pusieron un espejo delante. Y al año siguiente comprendí que tenía que meterme a tope en las clases y pagarlas como fuera”. Carlos Baiges, director de la escuela, todavía recuerda la llegada de Asier. “No era un chaval más”, asegura. “Se le veía el talento a la legua, era indudable. Tenía imaginación, capacidad expresiva, era superdivertido y le salía todo bien. Es una persona con una sensibilidad especial”.
Asier se fue a vivir a una casa okupa en un antiguo cuartel militar de Getxo. “Aquello fue la apertura a la vida”, explica. “Empecé a vivir a mi manera, a hacer teatro de calle, a pasar la gorra, a vivir el mundo bohemio. Era feliz. Cantaba en una orquesta de verbenas y hacía algún trabajo de modelo. Con eso, más alguna ayudita de mi tía Clara de vez en cuando, me pagaba la escuela. Pero podía estar una semana casi sin comer cuando no había dinero. Mira que sufría, pero lo recuerdo como la época más feliz de mi vida”.
Como todo actor que se precie, en el currículo de Asier ha habido lugar para trabajos alimenticios de todo tipo. Y en alguno de ellos demostró un insospechado talento. “Trabajé en un sex shop en Vitoria”, explica, “y batí el récord de caja de todos los empleados de la franquicia. Vendí en una tarde 400.000 pesetas en consoladores y cosas. Imagínate, con lo que me enrollo yo. ¡Y eso que entonces era virgen! Tenía 18 años, yo fui muy retrasadito en esto del sexo”.
Tocaba con sus grupos de música y hacía trabajos en teatro, hasta que un día apareció el caramelo de la televisión. Arrancaba el siglo XXI y las cadenas exprimían el filón de las series de ficción para adolescentes. Un trampolín a la fama y al dinero para una generación de actores jóvenes. En el caso de Asier, el personaje, no exento de tintes autobiográficos, se llamó Beni, un atormentado alumno con rastas en la escuela de baile de Un paso adelante. Una experiencia que Asier recuerda como nefasta. “Yo no tenía ninguna intención de venir a Madrid”, asegura. “Todos los que terminaban la escuela y se venían volvían escaldados. Pero me salió el casting y vine. Me cogieron, y tuve la terrible experiencia de Un paso adelante. Nos hacían currar 13 o 14 horas diarias, había un descontrol brutal. Fue un desencanto absoluto. Cobraba 4.000 o 5.000 euros, que no los he vuelto a ganar, pero no tenía ni tiempo para gastarlos. Trabajando en la serie, llegué a dormir en la calle. No podía ni buscar una casa. Un día me encontré con que no tenía dónde pasar la noche y dormí en un banco de Ópera. Y allí me vino a recoger el coche que nos llevaba al rodaje. Comprendí que no quería participar en eso. Si esto es lo que hay, me voy. Me decían que si no lo hacía yo, lo haría otro niñato. Yo les dije que llamaran a otro niñato y me volví a Bilbao”.
De regreso a casa, Asier se trajo consigo una depresión “brutal”. Coincidió el desencanto de Madrid con un episodio de desamor y la combinación le dejó “hecho polvo”. “Estuve dos años empastillado, hasta se me cayó el pelo”, recuerda. Pero la vuelta a casa duró poco. Al año y medio de regresar le llamaron para hacer una prueba en Madrid que, esta vez sí, le abriría las puertas a uno de los papeles de su vida: el maestro de ceremonias del musical Cabaret. Aquello fue “un sueño realizado”. Y hay un recuerdo que guarda con especial orgullo: la primera vez que acudió a verle su madre. “Cuando llegaron los aplausos, mi madre no aplaudía: gritaba y apretaba los puños, como si hubiera ganado una carrera. ¡¡¡Uuuaaahhh!!! ¿Quién es esa señora loca de la primera fila?, me preguntaban. Y yo decía: mi madre”.
Asier se tiró más de dos años metiéndose cada noche, en sesión doble los viernes y sábados, en la piel de Emcee. Hasta que necesitó parar. “Aparte de que yo me meta en bosques emocionales por elección propia, aquello era muy fuerte”, asegura. “Si estás ejecutando un personaje tanto tiempo, todos los días, hay un momento en que te posee. Te perturba. Estaba pensando que tenía que poner una lavadora y lo que hacía es cantar el Money. Tuve un momento de desdoble tan fuerte que me asusté. Dije: ya está, sueño cumplido. Y lo dejé”.
En ese momento empieza realmente a forjarse la reputación de Asier en el teatro. Todo le sale y cada papel lo vive como un salto mortal. En ese despegue tuvo mucho que ver el director teatral esloveno Tomaz Pandur, con quien ha trabajado hasta la fecha en cuatro montajes. Pandur descubrió a Asier por una foto y le fue a ver a Cabaret. Estaba probando actores para montar, con el Centro Dramático Nacional, Infierno, primera parte de la trilogía de la Divina Comedia de Dante. Se estudiaron cerca de dos mil candidatos. Pero a Asier ni siquiera le hizo una prueba. Solo le dio una indicación: “Tienes que sufrir como un cerdo”.
Asier estaba tan perdido que un día, aconsejado por una amiga, se plantó en Patones, un pueblo de Madrid, para contemplar de cerca la matanza de un cerdo. “Me puse a ver cómo lo mataban, mirándolo de cerca y directamente a los ojos, que son ojos como los de un humano”, recuerda. “Quería flipar con el dolor. Y, claro, me creó traumas. Son elecciones absurdas que nunca tiene que hacer un actor, que no valen para nada”.
Asier estaba asentado en Madrid. Tenía amigos y hasta un novio de Fuenlabrada. Hacía teatro, televisión y cine, con Fernando Colomo (El próximo oriente, 2006), Emilio Martínez Lázaro (Las 13 rosas, 2007) y Pedro Almodóvar (Los abrazos rotos, 2009). Pero el destino aún le depararía otra estancia en Bilbao, esta vez, hace seis años, la más dolorosa de todas. Su madre enfermó de cáncer y Asier se fue con ella. “La cuidé hasta el último momento, incluso la amortajé”, recuerda. “La querían llevar al hospital a morirse, pero yo no quise. Alquilé una casa en Bilbao y me instalé allí con ella para que pensara que volvíamos a vivir juntos, que todo estaba bien. Uno no se da del todo cuenta del apoyo que ha significado una madre hasta que se va. He tenido unos padres maravillosos, que lo han hecho lo mejor que han podido. Si hago música, es porque he crecido rodeado de música, y si soy actor, es porque mi madre era una obsesa del cine y el teatro. Conocía los nombres de todos los actores. Ella misma cantaba y era la comedia de sus amigas. Los hijos no nos damos cuenta de lo imbéciles que hemos sido hasta que los padres se van”.
Es la medianoche de un viernes de junio y el público abarrota la sesión golfa del teatro La Latina. Hay gente que repite y se trae a sus amigos. Incluso hay quienes se han aprendido en Youtube las coreografías que acabarán bailando encima de las butacas. En el escenario, Asier Etxeandia se pinta los ojos y hace saber a los espectadores que se encuentran en su habitación. Que esto es el Bilbao de principios de los ochenta. Que ellos son sus amigos invisibles y que están a punto de asistir a uno de los conciertos del pequeño Asier. El cantante, el actor, el intérprete. Con una banda en directo, se suceden las canciones propias y ajenas. De Chavela Vargas a Bowie. De Madonna a Kurt Weill.
El intérprete se convirtió en un pequeño fenómeno. Una fiesta, pero también una reivindicación. “Puede verse como una celebración de mí mismo”, reconoce Asier. “Pero no es solo eso. Yo de pequeño estaba deseando que alguien viniera y me dijera: ‘Tranquilo, chaval. Que está bien todo. Que no estás solo. Que eso que haces es brutal’. Sé que mucha gente se siente así. Y confío en que algunos estén entre el público”.
Defiende tu sombrero, por ridículo que parezca. La frase se la dijo hace muchos años una amiga. Y se ha convertido en una máxima para Asier. “Yo soy muy bipolar, hay momentos en que me busco y no encajo. Y mi amiga me soltó esta frase. Lo importante, me dijo, no es escoger el sombrero. Ni siquiera cómo te lo pones. Lo importante es que el que tengas lo defiendas. Entonces se convierte en el sombrero más bonito del mundo. Aunque lo que tengas sea una morcilla enroscada en la cabeza”.
El intérprete ha sido una de las experiencias profesionales más bonitas para Asier. “Ha sido un proceso de curación. Psicológicamente me ha colocado en un lugar de paz. He puesto en pie a mi niño, a ese al que no quería nadie”. El próximo 20 de julio lo celebrará con una función muy especial en el Circo Price madrileño, ante un público de dos mil personas.
El camino ha sido largo. Asier terminó el año 2012 en la cima. Su papel en La avería, dirigida por Blanca Portillo, una compañera clave en la carrera de Asier, le valió los dos máximos reconocimientos que puede tener un trabajo actoral en el teatro. El Premio Max y el de la Unión de Actores al mejor actor protagonista. Solo debía esperar plácidamente al teléfono, pero el teléfono no sonaba. Entonces se lanzó a la autogestión. Montó una productora con su pareja, José Luis Huertas, y se pusieron manos a la obra. La llamaron Factoría Madre Constriktor. Contaron con Tao Gu­­tiérrez en la dirección musical y con Álvaro Tato, de Ron Lala, en la dramaturgia. Acabaron llenando cada noche de viernes el teatro La Latina duran­­te más de dos meses. Y, por efecto de la inexorable ley de Murphy, cuando ya tenían la obra montada, el teléfono volvió a sonar.
No era cualquier cosa. Era Aitana Sánchez-Gijón para ofrecerle ser su contraparte en el montaje de La Chunga, obra teatral de Mario Vargas Llosa que Joan Ollé dirigiría en el teatro Español. Así, Sánchez-Gijón y Asier se convirtieron en La Chunga y Josefino, y su química aplicada a la literatura del Nobel peruano ha creado algunas escenas memorables. Para la actriz, que no conocía personalmente a Asier, pero hacía tiempo que quería trabajar con él, su tándem está siendo algo excepcional. “Cuando estoy con él en el escenario se me olvida el mundo entero”, explica. “Sé que navego en aguas seguras con él. Tenemos una conexión absoluta y eso es algo que no pasa muchas veces. Como actor tiene todas las cualidades: tiene técnica, un dominio total sobre su cuerpo y trabaja desde la verdad. No hay otro actor como él en nuestro país. Y como persona es un compañero adorable. Nadie en esta profesión te dirá nada negativo de él. Va por ahí enamorando”.
Asier pasó de esperar en casa que sonara el teléfono a tener función diaria en el Español, y los viernes, sesión doble con La Chunga y El intérprete. Tenía solo los lunes libres, y decidió ocuparlos con un tercer proyecto. Un montaje casi de microteatro. Sagrado Corazón 45, un texto del joven dramaturgo José Padilla, dirigido por su amigo Eduardo Mayo, en ese nuevo espacio alucinante que hay en Lavapiés que se llama La Casa de la Portera. “Estas cosas hay que apoyarlas”, defiende Asier. “Los actores tenemos la responsabilidad de que haya una buena oferta cultural, tal como está este país de mierda. No me vas a subvencionar, me lo pondrás más difícil, pero no te preocupes, que yo voy a trabajar el triple. Por una razón: amo más mi trabajo que tú el tuyo. Para llegar a fin de mes, los actores tenemos que hacer cuatro trabajos a la vez. En La Casa de la Portera nos dan 50 eurines a cada uno cuando terminamos. Y está de puta madre, mucha gente los quisiera. Pero quien se dedica a esto es por amor. Yo ahora tengo la mitad del caché que tenía antes de la crisis. Mi vida es correr de un lado a otro, con una afonía crónica que parezco Gloria Fuertes. Sin poder dormir del estrés. El otro día hice La Chunga y El intérprete después de haberme desmayado en mi propio vómito. Así, en plan Janis Joplin. Me había comido una almeja en mal estado y tenía una indigestión brutal. Pero hay que seguir trabajando. Y te digo una cosa: esta es sin duda la época más fructífera de mi vida”.
Hace unas semanas, Asier paseaba por Bilbao y se acercó al número 55 de la calle de la Autonomía. El portal estaba abierto y entró. Subió al 1ºA y se quedó en la puerta. No sabe quién ocupa la casa ahora. Era de alquiler y sus padres se mudaron cuando él, a los 18 años, se fue de casa. Estuvo un rato esperando, pero no llamó. Le dio corte. Por un momento imaginó que salía de la puerta un niño con cara de pena y vestido con pajarita y pantalón corto amarillo.
–¿Qué le diría a ese niño si saliera por la puerta?
–Le aplaudiría. Le jalearía. Le diría que querría ser parte de su escenografía. La niñez determina tu futuro y la imaginación es clave para conseguir cualquier meta que te propongas. Le diría que siguiera haciendo lo que hace. Que defienda su sombrero, por ridículo que parezca.