12/7/14

VICTÒRIA D'ENRIC V


TEXTO: WILLIAM SHAKESPEARE
VERSIÓN y DIRECCIÓN: PAU CARRIÓ
INTÉRPRETES: PEP AMBRÓS, LAURA AUBERT, JAVIER BELTRÁN, PAULA BLANCO, PAU CARRIÓ, POL LÓPEZ, ALBERT PRAT, MIMA RIERA, MARÍA RODRÍGUEZ i DAVID VERDAGUER
DURACIÓN: 100min
PRODUCCIÓN: GREC FESTIVAL DE BARCELONA 2014 y TEATRE LLIURE
LLIURE DE GRÀCIA (GREC 2014)

Sorpresa mayúscula en el Lliure de Gràcia. Lo que podía haberse quedado en una adaptación más de las muchas que se realizan temporada tras temporada en los teatros de aquí y de allá, sorprende y de qué manera. Pau Carrió, que recordemos ya deslumbró a espectadores y a crítica con Iván i els gossos, dirige su primer clásico con una maestría que no es propia de una persona tan joven.

Por mucho que nos repitan hasta la saciedad que Shakespeare trata los temas universales de una manera actual, no deja de ser un clásico escrito hace unos cuantos siglos. Para muchos el lenguaje de Shakespeare aleja al espectador de la platea, es preciosista sí, pero hoy en día no se habla así. Actualizada pero sin perder la esencia, Victòria d'Enric V permite entrar al público en la cabeza de este rey que se mete en una guerra que sabe que no puede ganar.

La disposición a tres bandas acerca la obra a l'espectador. Además gran acierto de dirección es que los actores realicen referencias al público, bajen de su pedestal y se acerquen a centímetros para decirte casi al oído su réplica. El mismo Pau Carrió no sólo dirige sino que también se atreve a interpretar e incluso es uno de los músicos de una estupenda banda sonora que ayuda a hacer imperceptibles los cambios de escena.

La joven Kompanyia del Lliure pone el resto y convierte a Victòria d'Enric V en una obra alocada, cómica y con una conexión con el público inmejorable. Laura Aubert vuelve a demostrar su gran versatilidad, aunque si bien es cierto nadie le gana en las partes cómicas. Pep Ambrós sigue demostrando papel a papel que es uno de los grandes actores de su generación. Mientras que Pol López repite sabiduría escénica y resuelve notablemente a medio camino entre la ternura y la rabia su papel.

Se agradece ver una platea tan llena de jóvenes atentos a todo lo que acontece en escena. Esta versión consigue lo que muy pocas atraer tanto a un público joven como a uno más crecido, seguro que unos y otros tendrán dos versiones muy diferentes de lo que han visto a la salida, pero todos habrán vivido juntos el momento mágico llamado teatro. Si te has perdido la ocasión de gran disfrute estarán en octubre al Lliure de Gràcia. Bravo!