27/9/14

El TNC desentierra un siglo de "esplendorosa" zarzuela catalana


Fuente: EP vía lavanguardia.com

El Teatre Nacional de Catalunya (TNC) desenterrará un siglo de "esplendorosa" zarzuela catalana para abrir la nueva temporada de la institución a partir del próximo jueves con el fin de restituir este género ignorado y despreciado como ningún otro patrimonio, pese a que era muy popular en los escenarios barceloneses entre 1850 y la Guerra Civil, ha explicado el director del teatro, Xavier Albertí.

La función inaugural 'Per començar, sarsuela!', que se podrá ver hasta el próximo domingo, hace una reconstrucción de 18 fragmentos de piezas de entre 1850 y 1939, teniendo en cuenta que el decaimiento de este género en los escenarios de Madrid -en los años 20- coincide con un auge de éste en el Paral·lel y que la mayoría de obras creadas hasta 1875 se hicieron en Catalunya.

Este patrimonio escénico, considerado uno de los más potentes, nació como consecuencia de la Revolución Industrial de forma simultánea en Berlín, París, Viena y Barcelona bajo distintos nombres, que hablan de un tipo de teatro con partes cantadas y partes habladas que en la península Ibérica se denominará zarzuela.

Albertí ha criticado un "secuestro" de este patrimonio tan vinculado con la cultura popular catalana, y con la conservación del catalán en el territorio, ha abundado el director, que ha se ha disfrazado de directora de orquesta en un aperitivo de la función que se presenta como un menú degustación de piezas destacadas del género con seis operistas y cantantes y el acompañamiento de la joven orquesta Esmuc.

Como el año pasado, todos los fondos del espectáculo inaugural irán destinados al programa 'Apropa Cultura', dedicada a llevar la cultura a personas en riesgo de exclusión social.

La zarzuela confirma que la sátira es intrínseca a los catalanes avezados a sobrellevar travesías políticas difíciles, ha remarcado Albertí, convencido del poder democratizador del género lírico de la zarzuela en un momento en que la ópera reflejaba sobre todo los códigos de representación de unas élites sociales muy determinadas.