2/2/15

Roger Peña: “Tenemos que reírnos más de nosotros mismos”

Fuente: Elisa Díez (Butaques i Somnis)

Asisto a una de las previas de este fin de semana antes del estreno hoy de su última comedia, alocada, con toques amarillos y negros, ‘Cremats’. Si quieren reír reirán, pero vigilen que el tema les tocará más de lo que piensan. Después de la función comparto la experiencia como espectadora, más habituada al drama que a la comedia, con su autor y director, Roger Peña.

¿Cómo surge ‘Cremats’?

Tenia ganas de escribir una comedia que fuera bastante salvaje, alocada, donde a los personajes se les fuera la situación de las manos. A mí el vodevil estricto no me entusiasma, he hecho algunos, pero no me gustan demasiado. Cremats tiene algunos elementos de vodevil pero no es un vodevil, es más profundo, juega con la doble moral, si tuviera que compararlo con algo, salvando las distancias, seria Joe Orton en obras como Lo que vio el mayordomo (What the Butler Saw) que refleja los enredos familiares que también te encuentras en ‘Cremats’ para reírse de todo, de la falta de dinero, de amor, de sexo, de salud. No nos olvidemos que es una comedia, a pesar de que en algunos momentos hay personajes como el de la Tilda (Espluga) que les sale la vena dramática, es un contraste entre la comedia con puntos dramáticos y violentos pero que provocan la risa.

Al salir de la sala una señora afirmaba: “Se llama ‘Cremats’ porque queman el sofrito”…

Se llama Cremats porque los personajes están quemados en sus vidas por diferentes motivos, pero sí que juega en un primer momento con la escena de quemar el sofrito, e incluso con algo que se escapará de muchas mentes cuando ella dice “si lo mezclo, bien mezclado, seguro que no se nota”, también va para ellos mismos, ellos son como los macarrones, que tienen el sofrito quemado, pero bien mezclado no pasa nada. Hoy en día toda la mierda de todas las casas bien mezcladas, de puertas para afuera, quedan bien limpias.

Se asocia Roger Peña a la comedia…

He escrito comedias, no tan bestia como esta. La primera que estrené fue Poder Absoluto, hace 10 años (aunque se estrenó más tarde debido a la muerta del actor que la iba a protagonizar, Enric Arredondo), y no era una comedia precisamente. Después escribí Iaia por un deseo personal de escribir alguna cosa para mi madre (Montserrat Carulla) pero es una comedia tierna, blanca, muy lejos de Cremats. Y la siguiente que se estrenará es una tragedicomedia, más tragedia que comedia, sobre la violencia de género que es un tema que me preocupa. Escribo sobre temas que me preocupan o que me interesan, pero no escribo planteando si estoy haciendo un drama o una comedia. Mientras escribía Cremats las situaciones que se me ocurrían eran tan animales que pensé que lo mejor era ir hacia la comedia. Al 2001 había hecho una comedia al Teatreneu, A la cuina amb l’Elvis, que era una comedia muy alocada del autor del Billy Eliot, Lee Hall, también era una comedia como Cremats donde hay mala leche dentro.

Y a pesar de eso se sigue despreciando la comedia como género en muchas ocasiones…

Creo que se desprecia cuando la comedia quiere conseguir la risa y ya está. Vamos a enseñar el culo, la gente se ríe, vamos a enseñar más el culo, la gente se ríe más. A mí, desde este punto de vista la comedia no me interesa. Tampoco digo que la comedia sea más difícil. Lo digo en el programa de mano, es más complicada en tanto en cuanto si en un drama la gente no entre dices ok, pero si en una comedia como Cremats la gente no ríe es para pegarse un tiro. La comedia requiere de mucha carpintería, mucha disciplina actoral. El texto de Cremats está repleto de frases muy parecidas, que si te vas de una a la otra, puedes haberte saltado tres escenas. Me gusta que la gente cuando se sienta en la butaca no entienda lo que le está pasando, que piense, que ría… me gusta crear sensaciones.

Tal y como tenemos el país, ‘Cremats’ es una comedia bilingüe…

Sí, era añadirle un punto más de intolerancia o de la doble moral (como es el idioma), que es uno de los temas de los que trata la obra. Hay giros un poco salidos de madre como el voto a Ciutadans. 

En una platea, como la del Apolo, donde quizás media platea sea favorable a ese partido…

Pero a mi me está bien, yo quiero que la gente se ría de la situación y de ellos mismos. Yo soy de una familia catalana, soy catalán, catalanista e independentista a muerte, me he educado en catalán y en castellano. Escribo en catalán y en castellano, he trabajado mucho en Madrid, me gusta el castellano y viviendo en un entorno profesional y familiar donde giras la cabeza a la derecha y hablas en catalán y la giras a las izquierda y hablas en castellano o miras al frente y haces una frase mitad y mitad, que es lo que sucede en Cremats, lo que pasa en la mayoría de casas catalanas. Ser independentista no quiere decir dejar de hablar el idioma de Cervantes porque entonces yo no juego. Hay más experiencias de obras bilingües como Pel Davant i pel darrere donde tenía mucha gracia. Me interesaba jugar con el idioma y también con un actor como el Willy Tolledo que dice las cosas como muy serio pero que la gente ríe porque tiene una vis cómica brutal. 

Precisamente el Willy Toledo, que es protagonista, últimamente no tiene demasiada buena prensa…

No defenderé al Willy porque se defiende perfectamente él solo, pero a veces la gente saca de contexto frases o sólo se queda con lo que le interesa. El Willy es como un elefante en una cristalería, entra en el momento más inoportuno dando patadas. Tener pepitos grillos está bien. El día que se murió Amparo Baró le dedicamos la función, y era una mujer muy conservadora, pero el teatro está por encima de eso. Tenia al Willy Toledo en la cabeza más que para este montaje para la tragicomedia siguiente, pero surgió Cremats y se lo plantee, y la verdad estoy muy contento con la decisión.

‘Cremats’ se representa al Teatro Apolo, acostumbrado a obras en castellano, ¿cómo ha sido la respuesta del público?

Está asistiendo público bilingüe, creo que es bueno que venga público castellano a ver una comedia que parcialmente es en catalán y también el público catalán venga al Apolo porque es un teatro de Catalunya. No se puede condenar a un teatro sólo por ser la casa de Arturo Fernández porque tendría que cerrar. Los escenarios se tienen que diversificar y no es bueno que se encasillen. El Apolo es un teatro de comedia, y Cremats es una comedia. Lo que quería conseguir es que la gente se riera y la gente ríe y se está riendo de cosas muy bestias que si te paras a pensar nos puede pasar a todos: todos podemos tener un amante, a todos nos puede ir fatal de pelas, todos podemos estar enfermos… Tenemos que reírnos más de nosotros mismos.

Eres el flamante ganador del IV Torneo de Dramaturgia del Temporada Alta, ¿qué ha significado para ti?

Me hizo mucha ilusión, aunque no signifique nada. Estoy preparando el texto para hacerlo más largo, de 35 minutos que pase a ser de hora y cuarto para poderlo representar. De hecho, hoy estreno aquí y mañana me voy a Buenos Aires porque vamos a hacer el Torneo de Dramaturgia allá. Es un espaldarazo más moral, el premio es una cena, una cesta de fuets y una cesta de setas. Como reconocimiento está muy bien, es un espaldarazo a lo que llevo haciendo años. El texto El Recanvi se parece en cierta manera a Poder Absoluto pero en comedia. Va sobre las relaciones laborales, la relaciones de dominio hombre-mujer, lo que puede significar de aquí a 10 años el fenómeno Podemos (que no sea más de lo mismo).


EN BREVE... Roger Peña y el teatro

Una obra que te hubiera gustado escribir… 
La visita de la vieja dama de Friedrich Dürrenmatt 

Un autor teatral… 
Shakespeare, sin duda. Todo está en Shakespeare, absolutamente todo. 

¿Cuántas veces al año vas al teatro? 
Depende del año, menos de lo que me gustaría, pero entre 20 y 25 veces. 

El teatro en Catalunya es… floreciente. 

La crítica teatral para ti es… necesaria. 

¿Qué te falta por hacer teatralmente? Todo. 

Un sueño teatral… Protagonizar Ricardo III ¿dirigido por? Por quien sea, un gran director: Flotats, Gas, Sergi Belbel…

3 comentarios:

Muy bien la entrevista pero, por favor, revisa la ortografía: Esta llena de contrucciones catalanas traducidas literalmente al español.

pero va surgir CREMATS

pero surgió CREMATS


el que queria conseguir

lo que quería conseguir


porque hacemos el torneo

porque vamos a hacer el torneo


el teatro a Catalunya es

el teatro en Catalunya es

Muchas gracias, Jorge, por el comentario.