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Iñaki Miramón: "El teatro tiene un punto de voyeurismo terapéutico"


Fuente: Fernando Díaz de Quijano (elcultural.es)

Iñaki Miramón (Bilbao, 1957) es un veterano del teatro, del cine y de la televisión. Se convirtió en un rostro conocido en los ochenta a raíz de su participación en series como Página de sucesos o Media naranja y su mayor éxito cinematográfico le llegó con You're the one, de José Luis Garci, que le valió una candidatura a los Goya como actor de reparto. Tras su paso por la serie Con el culo al aire, coincide de nuevo con Toni Acosta en la obra de teatro De mutuo desacuerdo, que narra el conflicto entre dos padres recién separados con un hijo en común de nueve años. Escrita por Fernando J. López y dirigida por Quino Falero, esta comedia aterriza este miércoles en el Teatro Bellas Artes de Madrid.

¿Cuál es el tono de esta comedia?
Ver esta obra, como el teatro en general, es como asomarse a una mirilla y ver los entresijos de una familia. En ese sentido, tiene ese punto voyeurque hace que lo que para los personajes son dramas de mucha seriedad, para el público no lo sean tanto. De hecho, muchos espectadores están separados y la función les sirve de terapia, para reírse de situaciones similares por las que ellos también han pasado.

¿Cuáles son los puntos más enquistados de ese conflicto?
Las reacciones al comportamiento del hijo. Lo importante para el padre es que saque buenas notas, mientras que la madre está escandalizada porque el niño ha llamado puta a una profesora. Para ella lo primero es que el hijo sea buena persona.

¿Cómo evoluciona el conflicto? ¿Van acercando posturas?
Hemos querido que haya una evolución en la discusión. Empiezan bastante bruscos, más de frente. Luego aprenden a encajar lo que ya saben que el otro va a responder. En ese sentido, quizá no se acercan demasiado, pero al menos aprenden a discutir.

¿Cuál es el más beligerante de los dos personajes?
Ella tiene un punto un poco histérico en determinadas cosas y él es más belicoso en otras. Lo interesante es que no hay malos ni buenos, cada uno tiene sus razones, como en la vida real.

Las víctimas de los divorcios siempre son los hijos. ¿La obra toca este tema?
Sí, es un tema muy presente. A menudo los padres discuten delante de los hijos y les hacen sufrir. Esta obra da la oportunidad para reflexionar al respecto.

Después de interpretar a unos marqueses en la serie de televisión Con el culo al aire, repite matrimonio con Toni Acosta, aunque en términos muy distintos. ¿Qué clase de personas son en esta obra?
Son dos personajes muy comunes y actuales. Los dos quieren continuar con sus vidas y evolucionar como padres, aunque ella exige al padre que se implique más. 

¿Es un obstáculo que el público les asocie con aquel otro matrimonio de la serie?
Interpretar a un matrimonio tan distinto a aquél ha sido un reto bonito para ambos. En la serie nos entendíamos muy bien y aquí también lo hemos conseguido. Para conseguir que dos personajes se lleven muy mal en el escenario, hay que llevarse muy bien fuera de él.

Imagino que Toni Acosta y usted llegan a ese entendimiento por caminos diferentes. ¿Cómo trabaja cada uno su personaje?
Estando juntos en escena trabajamos los dos de la misma manera, pero es cierto que para llegar a los personajes, ella es más meticulosa. Yo apunto menos, cojo algunas claves que me da la escena y voy jugando con ellas. Lo importante es que tenemos una gran confianza el uno en el otro.

Después de esta obra, ¿se quedará una temporada en el teatro o tiene ya algún proyecto televisivo en marcha?
Vamos a girar con esta obra el tiempo que haga falta. La estrenamos el pasado agosto, ahora tenemos esta prueba de fuego de Madrid y luego seguiremos con la gira. Si nos sale una serie compaginaremos las dos cosas. De hecho, Toni Acosta acaba de fichar por la serie Gym Tony, que está funcionando muy bien.