4/6/15

Y el profe asesinó al alumno


Fuente: Mercè Pérez Pons (elpais.com) | Foto: Roser Blanch
Roger, profesor de literatura contemporánea en una universidad de Barcelona, de repente enloquece: un buen día utiliza una raqueta de tenis como arma y pega en la cabeza a uno de sus alumnos. Lo hace con tal violencia que acaba matando a su estudiante, un joven de entre 19 y 20 años. El crimen conmociona a su entorno; todos sus conocidos se preguntan por qué ha actuado así Roger y su mujer empieza a buscar posibles culpables de su comportamiento. Entonces descubre que el profesor, siempre rodeado de libros, ha matado imitando el argumento de una novela. La esposa del asesino, presa de la rabia, decide visitar al autor de la publicación con la esperanza de mitigar sus fantasmas morales. Con este oscuro planteamiento arranca Mata el teu alumne (“Mata a tu alumno”), escrita y dirigida por Carles Mallol. El texto, galardonado con el Premi Born de Teatre de 2013, se estrenó ayer en la Sala Flyhard de Barcelona.
“Normalmente, es el alumno quien ataca (emulando escenas de un videojuego, por ejemplo). Aquí giré la situación. Decidí plantear de qué manera se queda la gente del entorno del agresor, la familia, con todas las incógnitas y preguntas que surgen después de unos hechos como estos”, añadió Mallol.
En la obra tres actores, Mari Pau Pigem, Quim Àvila y Pepo Blasco, se desdoblan en cinco personajes. El montaje es un thriller con dosis de humor iniciado cuando el alumno ya ha fallecido y la mujer del profesor decide emprenderla contra el novelista.
¿De quién es la culpa del suceso? ¿Hay un responsable? Estas preguntas sobrevuelan el montaje, explica Mallol, y sirven para reflexionar sobre la necesidad de la sociedad de buscar culpables para justificar cualquier situación que no sale como se había planeado. “A veces no es tan sencillo. Influyen un cúmulo de situaciones, de factores”, relata el autor de Mata el teu alumne. “Cuesta vivir con la certeza de que a veces la vida es un poco puta porque sí y ya está”.

Realidad llevada al límite

El autor se ha inspirado en los casos de violencia escolar que recurrentemente sacuden los medios de comunicación. El texto sube a escena menos de dos meses después de que un profesor muriese y otras cuatro personas resultaran heridas en un instituto de Barcelona tras ser atacados por un alumno que iba armado con una ballesta y un arma blanca.
Para Carles Mallol, “la obra está muy lejos de ser un relato social. Pero me gusta partir de la realidad y llevarla al límite. Hacer que el espectador se pregunte: ‘¿Cómo es posible que ocurra esto?”.