29/7/15

IL N'EST PAS ENCORE MINUIT...


CREACIÓN: COMPAGNIE XY
ARTISTAS EN GIRA: ABDELIAZIDE SENHADJI, AMAIA VALLE, ANDRÉS SOMOZA, CAROLINE LE ROY, ALICE NOEL, ANN-KATRIN JORNOT, ANTOINE THIRION, AURORE LIOTARD, CHARLIE VERGNAUD, DAVID BADIA HERNÁNDEZ, DAVID COLL POVEDANO, DENIS DULON, EMMANUEL DARIÈS, EVERTJAN MERCIER, GUILLAUME SENDRON, GWENDAL BEYLIER, JÉRÔME HUGO, MOHAMED BOUSETA, ALEXANDRE FOURNIER, THOMAS SAMACOÏTS, THIBAUT BERTHLAS, XAVIER LAVABRE y ZINZI OEGEMA
DURACIÓN: 60min
FOTO: JOSEP AZNAR
AMFITEATRE GREC (GREC 2015)

Preciosista noche la que disfrutamos el lunes, y otros el martes, al Anfiteatro Grec. El circo acrobático de la compañía XY que dejó maravillados a toda una platea que se lo agradeció puesta en pie durante un buen rato. El escenario era el más adecuado para hacer brillar sus ya conocidos castillos humanos, al más puro estilo catalán de castellers. Pilares humanos que no se conforman con montar sino que adornan con acrobacias imposibles que dejaron boquiabierto a más de uno.

Il n'est pas encore minuit... habla del grupo, de la masa, del colectivo confrontándolo con el individuo. Comenzando por una pelea dancística inicial para formar el grupo y seguir construyendo y derribando pilares, grupos para cuestionarse las nociones de trabajo, solidaridad, esfuerzo, rigor y juego, mucho juego. No sólo de circo bebe la pieza sino que la danza también adquiere un protagonismo relevante, bien sea en formato contemporáneo (como en la "pelea" inicial) o bailando el lindy hop, un baile social de los años 20, previo al rock&roll y que no entiende de individualidades, sino que no hay lindy hop sino hay grupo.

El ritmo, la flexibilidad de los cuerpos e incluso la humanidad, porque el vivo y en directo a veces provoca que no todo salga como el guión dicta enamoran. El circo es al humor, lo que el humor es al circo, es decir, imprescindible y en Il n'est pas encore minuit... es visible y ablanda la transición entre aquellos momentos en los que el corazón se te encoge tras un doble mortal, por ejemplo. 

Dos años ha tardado XY en crear el espectáculo, pero le ha salido redondo. Ni un ápice para cerrar los ojos y dejar de soñar. La medida de los elementos es un acierto, cada nueva acción irá seguido segundo a segundo por los ojos de algún espectador que busque, una vez más, el asombro. Una hora pasa volando, seguro que más de uno pediría "un poco más" para seguir maravillándose con más acrobacias. Pero el punto y final no es el aplauso, es lo que te ha quedado vivo por dentro. ¡Bravo!