4/10/15

MARITS i MULLERS


BASADO EN UN GUIÓN DE WOODY ALLEN
TRADUCCIÓN, ADAPTACIÓN y DIRECCIÓN: ÀLEX RIGOLA
INTÉRPRETES: ANDREU BENITO, JOAN CARRERAS, MÒNICA GLAENZEL, SANDRA MONCLÚS, MAR ULLDEMOLINS y LLUÍS VILLANUEVA
DURACIÓN: 1h 30min
FOTO: PROJECTE FONAMENTUM
PRODUCCIÓN: HEARTBREAK HOTEL, TEATRO DE LA ABADÍA, TRÀNSIT PROJECTES y FOCUS
LA VILLARROEL

Preparados para diseccionar parejas, relaciones sentimentales que se alargan en el tiempo y que el acomodo y la rutina pasan a formar parte de su día a día. Preparados para saber qué pasa después de el The End de cualquier película romántica, el "fueron felices y comieron perdices" lo desterraremos para mejor ocasión.

Quien haya visto la película, el argumento no será un misterio, para quienes no la hayan visto tampoco, quizás incluso lo hayan vivo en primera persona. Sea como fuere estamos delante de una comedia, no de aquellas que nos harán reír a carcajadas de cualquier locura que se la haya ocurrido escribir al dramaturgo de turno, sino de aquellas con poso, de las que te ríes de sus ingenios y te deja pensando lo que se esconde detrás de tu risa.

Magnífica puesta en escena a cuatro bandas la que nos presenta Àlex Rigola, quién ya dirigió su versión castellana en el Abadía hace unos años y que dirige la pieza con precisión milimétrica de sabérsela al dedillo. Un apunte, si en taquilla les ofrecen la posibilidad de sentarse en uno de los sofás que pueblan el escenario, sin miedo decir que sí, la experiencia sin duda será única y mucho más especial que presenciar los toros desde la barrera, es decir, verla como una espectador más desde platea.

Reparto de altura para unas interpretaciones magníficas. Desde un fanfarrón Andreu Benito pasando por las extraordinarias Sandra Monclús i Mònica Graenzel hasta a la precisión interpretativa que despliegan Mar Ulldemolins y Joan Carreras. Si te encuentras sentado en el sofá, como era mi caso, notarás las interpelaciones que los actores lanzan a este público más próximo, lejos de la interacción te acercan más a la obra, te sientes un poco arte y parte.

Àlex Rigola solventa con precisión, rigor y un ritmo sorprendente la difícil tarea de adaptar una película en teatro. Se veía venir que sería uno de los éxitos de este otoño y, aunque tienen todavía tres meses por delante de representaciones, no te duermas, las entradas están volando. ¡No te la pierdas!