7/2/16

HISTÒRIA


AUTOR: JAN VILANOVA CLAUDIN
DIRECCIÓN: PAU ROCA
INTÉRPRETES: MIQUEL GELABERT, VICKY LUENGO y PAU ROCA
DURACIÓN: 75min
FOTO: FRANCESC PIÑOL
PRODUCCIÓN: SIXTO PAZ PRODUCCIONS
SALA BECKETT

Este es el último montaje de la Sala Beckett a Gràcia, fuera de las lecturas dramatizadas que bajaran su telón para siempre. Es una emoción agridulce, entrar en una sala para despedirse. Independientemente del espectáculo en cuestión, la magia se tenía que dar, y la suma de factores conjugó a la perfección el aplaudo final.

Sixto Paz ha escogido una historia de historias, con el contexto de una investigación acerca de la muerte de Marc Bloch a cargo de los nazis el 16 de junio de 1944 se van entretejiendo en la época actual diferentes historias: amistad, amor, admiración, sueños, mientras se reconstruyen de varias maneras los hechos de 1944.

Quizás algunos estén cansados de hablar oír de la Segunda Guerra Mundial y de los nazis. Hay mil historias sobre el tema, mil maneras diferentes de explicarlas, pero la forma de exponer los hechos de la dramaturgia de Jan Vilanova llega, y toca y consigue que mantengas la atención, hasta el último momento, hasta el estallido final. 

La iluminación de Ignasi Bosch y el espacio de Paula Bosch se vuelven imprescindibles en la segunda parte. Quizás fuese cosa mía pero veía una clara influencia de Àlex Rigola, ciertas notas de puesta en escena de Incierta Glòria, donde Pau Roca estuvo presente al final de la temporada pasada en la Sala Petita del TNC. Si no lo es, perdonad el atrevimiento de pensarlo, simplemente con la vuelta de tuerca al guión, una se queda  helada en la silla por la sorpresa.

La puesta en escena ayuda a resaltar las interpretaciones que despliegan una multitud de registros y de situaciones entre la realidad y la inverosimilitud pero que consiguen someter al espectador a un juicio constante entre los que es posible y lo que no. Sixto Paz ha vuelto a hacer diana, y con las entradas prácticamente agotadas, llena sus funciones de un público joven dispuesto a dejarse llevar por lo que sea que les expliquen. Y eso, ya es otro triunfo.