28/7/16

CUANDO VUELVA A CASA SERÉ OTRO



AUTORIA y DIRECCIÓN: MARIANO PENSOTTI
INTERPRETACIÓN: SANTIAGO GOBERNORI, MAURICIO MINETTI, ANDREA NUSSEMBAUM, JAVIER LORENZO y JULIANA MURAS
DURACIÓN: 85min
FOTOGRAFIA: BENIAMIN BOAR
PRODUCCIÓN: GRUPO MAREA
SALA FABIÀ PUIGSERVER (TEATRE LLIURE, GREC2016)

¿Qué tendrán estos argentinos que siempre nos enamoran? Una manera de hacer teatro del que toca la fibra, humanizar de una manera increíble los personajes para que siempre encuentres algún punto donde lograr esa cosa tan difícil que se llama "empatizar". No habían pasado ni diez minutos que ya me tenían enganchada. ¿Cómo de lo que podría ser una simple anécdota consiguieron sacar "petróleo"? Un conjunto de escenas que quizás en solitario no hubieran dicho mucho, pero debajo de una fina capa de melodrama, la humanidad rezumaba.

La identidad perdida, que quizás los que siempre hayan vivido en el mismo lugar toda su vida no echan de menos, pero los nómadas sabemos que es. Un simple objeto puede desencadenar toda una historia, en este caso un cassette que ha parecido entre los objetos peligrosos enterrados cuando la dictadura argentina comenzaba, es el Macguffin para que el resto de pequeñas historias cobren protagonismo: una banda de música rock que se gana la viva con la BBC mientras espera un éxito que le haga llenar estadios, un director de teatro que se gana la vida organizando mítines electorales mientras sueña volver a montar su gran y único éxito y un político que no es quien se pensaba que era.

Una puesta en escena basada en dos cintas transportadoras como las que utilizan los aeropuertos para devolvernos las maletas después de un viaje y que es la metáfora perfecta de ese tiempo que no se para nunca. El ritmo de las escenas y la manera de pasar de una a otra tiene un punto cinematográfico, de aquel cine de antes, que se cocinaba a fuego lento.

Como en todo montaje argentino que se precie, la naturalidad es el personaje principal, actores que actúan pero la máscara desaparece. El teatro lo delimita el escenario, en este caso más cerrado que en otras ocasiones. Nada vuelve a ser igual tras ver el montaje, los espectadores también somos diferentes. Cuando volvemos a casa somos otros.