31/7/16

GUADUAL



DIRECCIÓN y DRAMATURGIA: LEANDRO MENDOZA
INTERPRETACIÓN: PRISCILA AGUILERA, JODY BURGOS, LUIS MIGUEL CAJIAO, JOSÉ CUENCA, MARCEL FERRER, ALEXANDER GÓMEZ, JORGE LUIS HIDALGO, BYRON ANTONIO MALQUIN, MARGARITA MAWYIN, MARIO SÁNCHEZ ARAYA y CHRISTIAN SARUE PADILLA
COMPOSICIÓN MUSICAL: CHÍA PATIÑO, MARCEL FERRER y JORDY BURGOS
DURACIÓN: 75min
PRODUCCIÓN: GREC 2016 FESTIVAL DE BARCELONA y TEATRO SÁNCHEZ AGUILAR (ECUADOR)
MERCAT DE LES FLORS (OM, GREC 2016)

En comparación con otras ediciones, el Grec2016, se ha visto poco circo, toda una lástima si tenemos en cuenta la escasez que en temporada regular podemos degustar fuera de otras ferias escénicas. Así que es mejor aprovechar la mínima oportunidad. 

Con un inicio donde la escenografía se come los números iniciales por su magmanidad, el espectáculo comienza a coger ritmo y los números ganan en espectacularidad. Una compañía de circo se pierde en un bosque de Ecuador y juntamente con los habitantes de la zona les toca aprender a convivir y se enseñan los unos a los otros sus técnicas de entretenimiento. Un viaje por las tradiciones ecuatorianas, donde la imaginación, el humor y la música reinan.

El bambú es la pieza clave del espectáculo. Impresiona porque la mayor parte de los elementos están fábricados con esta madera y cómo es capaz de resistir el peso de todas las piruetas. Uno de los momentos más estelares del montaje es el que se desarrolla en la especie de barco-jaula donde los intérpretes se convierten en una especie de tarzanes. Otro de los momentos más álgidos es el juego con las bolas blancas, mágico, quizás no tan espectacular como cualquier pirueta pero que desprende una sensibilidad infinita.

Guadual es un espectáculo que nos demuestra que no todo en el circo es perfecto, algunos de sus números fallan, no sé si intencionadamente para hacernos ver que nadie es infalible o por la falta de unos meses de ensayo. Sea como fuere, queda perdonado porque del error también se aprende y es un síntoma más de humanidad.

Un espectáculo familiar donde los más pequeños de la casa alucinarán con una puesta en escena majestuosa, que se va desplegando poco a poco y que parece tener como lema que no hay nada imposible, y donde los no tan pequeños volverán a disfrutar con el mundo imaginario donde los problemas que existen puertas afuera no existen y la sorpresa invade sus vidas.