Todas las críticas de la temp 16-17

Recupera las críticas de lo que llevamos de temporada teatral

Inserta aquí tu publicidad

Consulta tarifas a edgbcn@gmail.com

Inserta aquí tu publicidad

Consulta tarifas a edgbcn@gmail.com

Inserta aquí tu publicidad

Consulta tarifas en edgbcn@gmail.com

Inserta aquí tu publicidad

Consulta tarifas en edgbcn@gmail.com

19/11/16

CONSTELLATIONS



TEXTO: NICK PAYNE
DIRECTOR: SOPHIE HEYDEL
INTÉRPRETES: REBECCA RONAYNE y JOSHUA ZAMRYCKI
DURACIÓN: 75min
ALMERIA TEATRE

He de reconocer que no soy muy dada a ver teatro semi-professional, pero la propuesta estaba relacionada con mi clase de inglés de la Escuela de Idiomas, así que más que un ejercicio teatral era uno lingüístico. Un viaje a la Gran Bretaña estricta. He visto Constellations en un par de ocasiones, la primera en castellano, en Madrid, un año más tarde en Barcelona, en catalán. Ambos montajes profesionales más que decentes.

Constellations es un texto que mezcla tiempos escénicos, una especie de universos paralelos, sin un esquema de tiempo cronológico que se entremezclan en multitud de micro escenas donde es el espectador el que tiene que ir desentrallando, para aclarar la maraña de sentimientos y acciones que en ella se describen. 

La compañía Jocular Theatre ha decidido dejar la escena desnuda y que el cambio de universo se produzca simplemente por una atenuación de las luces y un giro de sus personajes. En un primer momento parece ser una buena solución pero el conjunto de micro escenas es tan grande que se acaba haciendo pesado. Además tampoco ayuda que el texto base su contenido en una repetición de frases que con una entonación diferente sirve para situarnos en un universo u otro. En otros montajes se había opta do por una transició musical, que acompañada de una escenografía, ayuda a a los intérpretes a cambiar de "localización".

El ejercicio lingüístico por el que ha optado la compañía es no tocar ni una coma del texto original, lo cual no ayuda ni al ritmo del montaje ni a la naturalidad. La estricta lingüística británica juega muy a la contra. Por poner un ejemplo, durante una discursión de los protagonistas, ella le dice:"I beg your pardon". En una discusión de pareja, queda "too polite" escuchar una expresión como ésta. Por otra parte, el texto está masticado hasta la saciedad. Reconozco que toda la platea y el anfiteatro eran alumnos de inglés, pero un poco de naturalidad no hubiera estado de más. Cuando estás acostumbrados a ver teatro en inglés, ya sea británico o de otra parte de Europa, suena demasiado imposado que te mastiquen las palabras para que lo entiendas todo, todo. No hace falta, Payne, por desgracia no es Shakespeare.

Interpretativamente, y partiendo de la base de que el montaje es semi professional hay un importante diferencia entre la interpretación de Rebecca Ronayne que construye una más que notable Marianne, en la que se diferencia con más claridad los universos, que en el caso de Josgua Zamrycki que convierte los de Roland en interpretaciones planas y con escasos momentos de contraposición.

Aparecen algunos momentos divertidos entre tanta repetición, de un montaje al que le falta una recomposición de lugar y tiempo. Pulir las aristas para que sin salirse de la desnudez que desprende el escenario, el espectador don't call it a day antes de tiempo.

PLUJA



DRAMATURGIA: MARC ANGELET
DIRECCIÓN: GUILLEM ALBÀ
INTÉRPRETES: GUILLEM ALBÀ y CLARA PEYA
DIRECCIÓN MUSICAL: CLARA PEYA
DIRECCIÓ DE GEST I TITELLES: ANDREU MARTÍNEZ
COREOGRAFÍA: ARIADNA PEYA
DURACIÓN: 40min
FOTOGRAFÍA: DIARI DE VILANOVA
ATRIUM DE VILADECANS (EN GIRA)

Pluja es el espectáculo de noviembre. Y me explico después de entrevistar a sus creadores y protagonistas antes de Fira Mediterrania, las ganas de ver la bomba que tenían entre manos ha ido in crescendo. Al fin, y una vez más gracias a Recomana, he tenido la oportunidad de que la bomba me explote y ha ido directa al corazón.
Cuarenta minutos, de tener los ojos como platos. Cuarenta de minutos de retorno a la infancia, aquella época donde todo lo que vislumbraban nuestros ojos era nuevo y nos parecía maravilloso. Una historia llena de miedos, los miedos a hacerse mayor, y de como los mayores muchas veces también nos sentimos pequeños.
Al igual que los ojos para no perderse nada de lo que está pasando en el minúscula escenario, la piel de cada espectador es parte importante para que la magia que se desprende del espectáculo consigna su efecto. Emociones a flor de piel, incluso para los más duros de tocar. Sentimientos compartidos en una platea donde los setenta afortunados espectadores no pueden contener, en algunos casos, las lágrimas delante del preciosista montaje.
Guillem Albà se atreve a seguir la estela familiar y hacer interpretar sus manos con títeres en una de las escenas con más fuerza escénica de todo el montaje. La timidez de Clara Peya queda difuminada en los momentos donde hace uso del sentido del humor, dejando de lado su inseparable piano (que una vez más nos regala melodías maravillosas), se "sale del guión" y supera con nota a sus miedos.
Si el teatro es un acto de comunión colectivo, Pluja es un ejemplo de como convertir esta máxima en un espectáculo casi "privado" pero donde los espectadores más que nunca comparten, por un breve período de tiempo, algo más que cuatro paredes. Una respiración común, un sentimiento común, una experiencia, que después de casi una semana sigue latiendo dentro del cuerpo. Después del parón navideño, la magia de Pluja continuará viajando por Catalunya. No te la pierdas. Hay cosas que es mejor vivirlas, porque cuando te las cuentan pierden su esencia. 

LA TREVA



TEXTO: DONALD MARGULIES
TRADUCCIÓN: CRISTINA GENEBAT
DIRECCIÓN: JULIO MANRIQUE
INTÉRPRETES: CLARA SEGURA, DAVID SELVAS, RAMON MADAULA y MIMA RIERA
DURACIÓN: 1h 45min
FOTO: GUILLERMO A. CHAIA
PRODUCCIÓN: LA BRUTAL, LA VILLARROEL y BITÒ
LA VILLARROEL

Hay pocas historias donde sean las mujeres las que muevan los hilos. Un personaje que parece hecho por y para el lucimiento, una vez más de Clara Segura. La Segura que entra renqueante en escena, pero que al mismo ritmo que su personaje consigue sobreponerse de los varapalos que le otorga un texto irregular y se vuelve a meter al público en el bolsillo. 

La otra delícia de personaje lo interpreta Mima Riera, que como nos quiere la cosa, dibuja una delicada, tierna y cómica Mandy Bloom. Con un punto de naïf que condimenta cada una de sus intervenciones, poco a poco su inocencia se hace estimar y deseas que vuelva a aparecer por la puerta. En La Treva los personajes masculinos son secundarios, están, son presentes, pero al compararlos con los femeninos llevan todas las de perder. 

Cesc Calafell ha construido una escenografia a dos bandas, un precioso loft donde vuelve una derrotada fotoperiodista de guerra después de ser abatida. Un impás, una tregua, en su carrera que le lleva a preguntarse porqué hace lo que hace. No hay respuesta, quien vive con las ganas de aventuras en la sangre poco le puede decir volver a su "aburrida" vida de Brooklyn. 

La Sarah dispara preguntas contra el público, algunas, no sin cierta controversia que desde el principio de los tiempos del fotoperiodismo se repiten, ¿hacer una foto les ayuda a salvarse? ¿Dejar la cámara o continuar disparando? Cuestiones con una cierta pátina ética que contrasta con la distendida comedia que nos había atrapado hasta entonces. Un cierta manera de intentar hacer profunda una historia, que quizás se tenía que haber quedado simplemente en la decidión de abandonar una pasión para hacer lo que la sociedad espera de ti cuando alcanzas cierta edad.

La Treva es una comedia que se digiere muy bien. A veces tan naïf como la Mandy, a veces que busca volar más alto que sus globos, pero se queda a medio camino, porque eso no era su verdadero fin y no le llegan los medios. Teatro comercial para pasar la tarde resguardada del frío o de la lluvia. A la salida, compruebas que la vida sigue su curso.

6/11/16

REVOLTA DE BRUIXES



TEXTO: JOSEP MARIA BENET i JORNET
DIRECCIÓN: JUAN CARLOS MARTEL BAYOD
CIA LA KOMPANYIA LLIURE
INTÉRPRETES: CHANTAL AIMÉE, CLÀUDIA BENITO, RAQUEL FERRI, ÀUREA MÀRQUEZ, XICU MASÓ, ANDREA ROS, JÚLIA TRUYOL
DURACIÓN: 1h 15min
FOTOGRAFIA: ROS RIBAS
PRODUCCIÓN: TEATRE LLIURE
TEATRE LLIURE (ESPAI LLIURE)

Esta temporada será del 'Papitu' Benet i Jornet o no será. Si el Almeria Teatre abrió fuego con L'habitació del nen, ahora es el Teatre Lliure quien recupera Revolta de Bruixes con una disfuncional puesta es escena. La historia de estas seis mujeres de la limpieza y su vigilante en una noche donde decidien rebelarse contra sus condiciones laborales, la media hora de más que trabajan para dejar la oficina que limpian lista y que no les es remunerada.

Una puesta en escena que ha querido imitar a los años 70, no sólo el mobiliario de oficina, las pelucas que gastan sus protagonistas son fiel reflejo de la época. La imperiosa necesidad de explicar la historia saliendo de los límites establecidos y convirtiendo la pieza en una especie de experimento que no sabemos muy bien a dónde nos lleva.

Juan Carlos Martel ha opta do por enfatizar, quizás en exceso, el punto cómico. La mezcla de acentos y lenguas, castellano-catalán, dan un aire de definir el status social al que cada una de las protagonistas pertenecen. Este gusto por la comicidad alcanza su culmen con las escenas del ascensor y el momento micrófono, ambas excesivamente largas y que pecan de una excesiva sobreactuación.

Los mejores momentos dramáticos los protagoniza, Sofia, una deliciosa Àurea Márquez, que tira de tablas para combatir un personaje que, de primeras, puede parecer un cuchillo mal afilado. En la parte cómica destaca la interpretación de Andrea Ros, que parece haber nacido para interpretar a Filomena, esta "inocente" immigrante al que su marido le está enseñando a hablar catalán. 

Revolta de bruixes es una de las obras menores de Benet i Jornet, se nota en la dramaturgia, muy alejada de otras obras donde el costumbrismo todo lo atrapa y donde los personajes están mucho mejor dibujados que aquí. Próxima estación: la Sala Beckett.

IN MEMORIAM (La quinta del biberó)



TEXTO y DIRECCIÓN: LLUÍS PASQUAL
CIA: LA KOMPANYIA LLIURE
INTÉRPRETES: JOAN AMARGÓS, ENRIC AUQUER, QUIM ÀVILA, EDUARDO LLOVERAS, LLUÍS MARQUÈS y JOAN SOLÉ
MÚSICOS: ORIOL ALGUERÓ, RICARD RENART, ORIOL AYMAT, JOAN PALET, DANI ESPASA, MARC DÍAZ, ROBERTO GONZÁLEZ (voz)
DURACIÓN: 1h 25min
FOTOGRAFIA: ROS RIBAS
COPRODUCCIÓN: TEATRE LLIURE y TEMPORADA ALTA
TEATRE LLIURE (SALA FABIÀ PUIGSERVER)

Lleno hasta la bandera, sold out, la recuperación de la memoria bajo la batuta de Lluís Pasqual ha tocado en los más profundo al público catalán. La primera producción de la nueva Kompanyia (ellos) es de traca i mocador. Lluís Pasqual ha recostruido pequeños instantes de lo que tuvieron que sufrir estos jóvenes que por uno u otro motivo se vieron abocadors a formar parte de un conflicto que en la mayoría de los casos ni les iba ni les venía.

Teatro documental con una sobrecarga de dramaturgia narrativa, un estatismo que hacia el final de la pieza se hace cada vez más evidente, ya lo tiene la guerra de trincheras, que más allá de explicarse batallitas, poco más se puede hacer. La dramaturgia de Lluís Pasqual es efectivista y busca al espectador más sensible, ese que tendrá que sacar el pañuelo en más de una ocasión. Su punto álgido será cuando toda la platea de pie guarde un minuto de silencio por los que dejaron la vida por sus ideales.

De la actual joven Kompanyia destaca la interpretación de Quim Ávila, con más tabals que el resto de sus compañeros, apunta maneras de convertirse en una de las caras más visibles de la nueva hornada. Enric Auquer, que se quedó a las puertas de entrar, y que Lluís Pasqual ha repescado para este espectáculo, sería otra de las caras a tener en cuenta por si falta algún papel masculino en las próximas producciones.

La escenografía, firmada por el mismo Pasqual, vuelve a incidir en la efectividad del montaje. Al igual que la iluminación de Pascual Merat y el vídeo de Franc Aleu. "Sorprende" que en un reparto absolutamente masculino, se haya decidido que todos los músicos sean también hombres. Fuera de la anécdota, la música es uno de los grandes aciertos del montaje. ¡Larga vida a la memoria!

SOTA TERÀPIA




AUTOR: MATÍAS DEL FEDERICO
VERSIÓN: ADRIANA ROFFI/ DANIEL VERONESE/ DAVID SERRANO
TRADUCCIÓN AL CATALÁN: EDU PERICAS
DIRECCIÓN: DANIEL VERONESE
INTÉRPRETES: FRANCESC FERRER, MARINA GATELL, CRISTINA PLAZAS, MIQUEL SITJAR, ANDRES HERRERA y MERITXELL HUERTAS
DURACIÓN: 90min
FOTOGRAFIA: DANIEL ESCALÉ/ JOSEP AZNAR
PRODUCCIÓN: ANEXA
TEATRE BORRÀS

La tan manida excusa de la dificuldad de escribir una comedia se une a que una vez escrita hay que dirigirla e interpretarla. Sota Teràpia, por primera vez en años, consigue aunar a la perfección los tres requisitos. Si, de entrada, Daniel Veronese ya podía ser síntoma de que el producto resultante iba a ser satisfactorio (a pesar de que no siempre se cumple), el resultado ha superado las expectativas, incluso para una incrédula de las comedias "comerciales", como una servidora lo es.

La mano de Veronese está presente desde el principio, sus señas más características, desde no respectar los turnos de palabra, los personajes se pisan constantemente o su gusto porque los actores den la espalda al público, pero también se nota en el ritmo vertiginoso con el que transcurre la acción. El dia del estreno, tanta velocidad impedía al público reír entre réplica y réplica ya que parecía que no hubieran dejado espacio para las risotadas de los espectadores. Con el tiempo, detalles tan insignificantes como éste se irán puliendo.

A nivel interpretativo destaca un Meritxell Huertas (Carme) que como su personaje modosito se va metiendo al público en el bolsillo, con las pocas réplicas de las que dispone en un principio. Es allí, en los inicios donde Laura, Cristina Plazas, cobra más protagonismo. Una Plazas de la que llevábamos tiempo pidiendo un cambio de registro, después de tanto drama televisivo y en el que el traje le queda como anillo al dedo. De esos papeles que parecen llevar nombre y apellidos desde que fueron escritas.

La escenografía minimalista de Elisa Sanz que representa la consulta de una psicólogo y la iluminación de Ion Aníbal López que hace que el espectador, juntamente con una dramaturgia trepidante, no pueda separar la vista del escenario por temor a perderse algún dato de suma importancia para el desenlace final. Aunque no estemos ni a la mitad de temporada, Sota Teràpia tiene visos de convertirse en una de las comedias de la temporada. Tiempo al tiempo. Y plateas llenas, por favor!