5/3/17

YERMA


TEXTO: FEDERICO GARCÍA LORCA
ADAPTACIÓN: MARC CHORNET y ANNA MARIA RICART
DIRECCIÓN: MARC CHORNET 
INTÉRPRETES: ALBA JOSÉ, MARTÍ SALVAT, XAVIER TORRA, ARIADNA FÍGOLS, ISABEL SORIANO, ROSER TÀPIAS y CRISTINA LÓPEZ
DURACIÓN: 1h 30min
PRODUCCIÓN: PROJECTE INGENU i TEATRE AKADÈMIA
TEATRE AKADÈMIA

Valga decir que tenía una visión completamente diferente de la que Marc Chornet y Anna Maria Ricart han mostrado en esta Yerma. Cuando la leí hace ya algunos años me pareció una de las obras más sombrías de Lorca, pero en este montaje de Projecte Ingenu hay mucha luz e incluso esperanza, cosa que nunca imaginé ver en un Yerma.

La adaptación ha contemporaneizado la acción, no sólo por la aparición de elementos que le dan un ligero anacronismo: una radio digital, un teléfono móvil o incluso un predictor, sino porque han eliminado, muy sabiamente, el recuerdo a la tradicción andaluza de palmas y "olés". Situada en un espacio atemporal, solamente el castellano de Lorca nos podía llevar a principios de siglo XX, pero en contadas ocasiones, el resto navegamos en un mundo rural, donde nos sumerge la preciosista escenografía de Laura Clos 'Closca'. Tierra, vides y una cama inerte nos dan la bienvenida a esta tragedia.

Alba José no ha querido caer en la lágrima fácil y durante los noventa minutos de duración, no hay más vida que la luz que desprende su mirada. Sus intentos por dejar de ser la comidilla de sus vecinas, sus "amigas" y la lucha por el honor, el honor de ser capaz de darle un hijo a su marido. Lejos del sentimiento de repudien de otras épocas, esta adaptación muestra a Yerma como la mujer heroína, no hay resentimiento, no se vence a quien no tiene nada que perder.

Marc Chornet vuelve al simbolismo que ya magistralmente plasmó en Hamlet, con un simple toque cambio en la escenografía, la vida que reflejan las vides en plena primavera verde, se vuelve marchita con la llegada del otoño. Acompaña a la maravillosa escenografía de la Closca el espectacular diseño de iluminación de David Bofarull, que alcanza su culmen con la escena de la noche de juega de Yerma y sus amigas.

Con Alba José como Yerma y Martí Salvat como Juan, excepcionales ambos. Sorpresa mayúscula la que nos regala Roser Tàpias, su muchacha más salvaje, deslenguada y rebelde que contrasta a la perfección con la muchacha de Cristina López más conservadora, mitad traidora, mitad naïf. La aparición de Isabel Soriano, la Vieja, le da esos puntos de comicidad tan necesarios que oxigenan con gran acierto la tragedia.

Ya lo podemos decir bien alto, Projecte Ingenu se ha consolidado, no sólo navega a la perfección en las aguas de Shakespeare sino que también le siente bien el traje de Lorca. Ah, y sin olvidarnos del gran regalo de la temporada pasada ese Churchill que nos dejó boquiabiertos. Yo sigo sin poder cerrar la boca. Olé!