12/7/17

PARAULES ENCADENADES



AUTORIA: JORDI GALCERÁN
DIRECCIÓN: SERGI BELBEL
INTERPRETACIÓN: DAVID BAGÉS y MIMA RIERA
DURACIÓN: 105min
FOTOGRAFIA: IVAN MORENO
PRODUCCIÓN: BITÒ
LA VILLARROEL (GREC 2017)

Hace más o menos una década cuando el boom de la dramaturgia catalana estalló (más de diez años después de que se escribiera Paraules Encadenades) preguntándole a sus protagonista por si escribían sus textos con el afán de que perduraran, la respuesta general era un ‘no’ rotundo. Eran textos para el consumo de hoy, actual, que si cuando pasen veinte años alguien los sacaba del cajón, quizás no entendería nada.

En mayor o menor medida es lo que le pasa a Paraules Encadenades, veintitrés años después hay muchas cosas que chirrían en nuestros oídos, y si eres mujer más. Mientras veía la obra me preguntaba qué sentido tenía haberla recuperado del fondo del cajón, si no hay textos en el mundo para recuperar, de autores catalanes o extranjeros, y no fui capaz de darme respuesta. 

Quizás a mediados de los noventa, cuando fue escrito y estrenado, el discurso machista, misógino y homófobo que desprende el texto no se concibiera como tal, y los oídos de los espectadores de entonces no estuvieran acostumbrados a escuchar las ‘lindezas’ que salen por boca de los protagonistas, sin excepción de género. Pero en el 2017 produce cuanto menos un sentimiento de repulsa y asco.

Lo que sí ha perdurado en el tiempo es el dibujo de la personalidad del psicópata, los libros no engañan y Jordi Galceran siguió en su momento la teoría palabra por palabra: obsesión con la figura de la madre, creerse una persona normal que ha enloquecido momentáneamente a partir de un determinado suceso en la vida… Pero, incluso en este punto el paso del tiempo también ha hecho mella. El paso del tiempo y la cantidad de series de televisión protagonizadas por psicópatas que hemos visto, quien más quien menos, en las últimas dos décadas. 

Gracias a las grandes interpretaciones de Mima Riera, por la que hemos sufrido durante todo el espectáculo y David Bagés, que ya no es la primera vez que borda el personaje de malo malísimo, el espectáculo tiene un bote salvavidas en el que guarecerse del vendaval. La puesta en escena con la escenografía de Max Graenzel, el diseño de iluminación de Kiko Planas nos regala una atmósfera de absoluto thriller. Al igual que el espectacular diseño sonoro de Jordi Bonet, que helará la sangre a más de uno.

Sin haber visto el espectáculo de estreno hace veinte años, tuve la curiosidad de leer el texto hace algunos años y siempre había imaginado que si se volvía a representar habría que modificar algunos aspectos en la dramaturgia. No ha sido el caso, simplemente se ha añadido un par de frases sobre la independencia de Catalunya, de lo más superfluo. Si se hubieran invertido los mismos recursos que se han utilizado en la puesta en escena en la adecuación de la dramaturgia al 2017 estaríamos hablando, probablemente, de uno de los mejores montajes del Grec 2017, pero viendo el resultado final se tendrá que conformar con el aprobado.

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